Los muradanos despidieron sus celebraciones patronales con un homenaje a los marineros jubilados y fallecidos Alegría y tristeza se mezclaron ayer en Muros. Esta unión de sentimientos se produjo en el homenaje de los vecinos a los marineros desaparecidos y en el reconocimiento a la labor de los que están retirados. El acto se realizó como despedida a las fiestas del Carmen. Este año, el pósito quiso destacar el trabajo de nueve pescadores nacidos en 1923 y que ahora disfrutan de una tranquila jubilación junto a sus familiares y amigos. El patrón mayor, Lago Vidal; el alcalde, Celestino Formoso; y el secretario territorial de Pesca, Sergio Peñamaría, les dieron una placa y una figura para dejar «rastro» del reconocimiento.
17 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Las fiestas del Carmen llegaron ayer a su fin en Muros y lo hicieron con el tradicional homenaje a los marineros, en un triple acto que transcurrió en la iglesia parroquial, en la casa del mar, y en un restaurante, donde pusieron la nota musical los grupos folclóricos Brizas da Creba y Adro da Capela. Los marineros tuvieron un especial protagonismo. Sobre todo, durante el funeral que se ofició en la iglesia por sus compañeros muertos en los duros envites de la pesca. En el transcurso del mismo, el párroco, Casimiro Torres, alabó la entrega de estos trabajadores y recordó los peligros a los que tienen que enfrentarse para ganarse el sustento diario. En la casa del mar, el patrón mayor, José Antonio Lago Vidal; el alcalde muradano, Celestino Formoso Vidal; y el secretario territorial de Pesca, Sergio Peñamaría, coincidieron al señalar que el homenaje a los marineros jubilados era un acto de justicia y los felicitaron por poder disfrutar de esta jornada de forma conjunta. Pese a que era su día, ninguno de los marineros nacidos en el año 1923 quiso tomar la palabra para dirigirse al numeroso público asistente. Pero, sin embargo, al concluir el acto expresaron muy emocionados su agradecimiento a las autoridades y a la población muradana por la distinción. De hecho, uno de ellos comentó en el ágape que «solemos falar entre nós da insignificancia desta distinción, pero vexo que todos queremos chegar á xornada de recibila, xa sexa porque así vivimos algo máis, ou porque nos ilusiona comprobar que un día na vida, as autoridades e a xente en xeral se fixan en nós».