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«Los microplásticos son como una lluvia menuda que nos acaba mojando»

Pedro Rodríguez
pedro rodríguez VIGO / LA VOZ

SOMOS MAR

El investigador del CIM de la Universidad de Vigo, Gómez Gesteira.
El investigador del CIM de la Universidad de Vigo, Gómez Gesteira. CIM (UVigo)

El investigador Ramón Gómez Gesteira recuerda que la depuradora del Lagares es la principal emisora de estos contaminantes a la ría de Vigo

05 abr 2026 . Actualizado a las 04:47 h.

Los microplásticos se han convertido en las últimas décadas en una amenaza casi invisible para la salud humana y medioambiental. Son menores de cinco milímetros e imperceptibles al ojo humano. Invisibles, pero que afectan como «una lluvia menuda que nos acaba mojando», explica el catedrático de Física de la Tierra de la Universidade de Vigo Ramón Gómez Gesteira. Moncho, que forma parte del grupo EphysLab del CIM de la UVigo, acaba de presentar un artículo junto a investigadores de la Universidad de Aveiro sobre la dinámica de estos contaminantes en la ría de Vigo. Es un capítulo más de una serie de estudios que, con Jesús Gago como impulsor inicial, certificaron la presencia y la incidencia de los microplásticos en la ría de Vigo, que ya se han encontrado en el organismo de los mejillones salvajes estudiados.

—¿Qué analiza este estudio?

— Pues en el tercero de una serie que comienza en el 2019. Tras el segundo estudio sabíamos cuál era la fuente de la mayoría de microplásticos en la ría de Vigo, que es la depuradora del Lagares, y ahora queríamos conocer cuántas de estas partículas contaminantes se quedan o se van de la rí y en qué condiciones.

—¿Falla la depuradora?

—No, no hay un fallo de gestión. Los microplásticos son más pequeños que los filtros que hay y se escapan. Muchos, por ejemplo, provienen de las microfibras de plástico de la ropa, y por muy pequeño que sea el filtro siempre habrá una fracción que se puede colar. Por eso, este estudio trata de indicar bajo qué condiciones se pueden realizar las descargas en la depuradora para favorecer que el máximo de estas partículas se vayan fuera de la ría.

—¿Y cuáles son esas condiciones?

—Pues, por ejemplo, si se descarga cuando la marea empieza a subir, una buena parte de las partículas de microplásticos se quedan en la costa. Lo mismo ocurre en momentos de downwelling (hundimiento) que hay en esos días de verano en los que el agua de la playa está caliente, pero también turbia. Con estas condiciones no hay intercambio de agua con la plataforma continental (mar abierto), por lo que la gran mayoría microplásticos se acaban quedando en las rías. En cambio, hay una mayor expulsión de estos contaminantes en condiciones de afloramiento (efecto que se da cuando los vientos son capaces de generar movimientos verticales ascendentes de masas de agua fría y ricas en nutrientes desde el fondo marino a la superficie).

—Entiendo que la mejor manera de combatir los microplásticos desde nuestras depuradoras es buscar la condición ideal para liberar las aguas tratadas.

— Sí, es lo que trata de aportar este estudio. Yo creo que este conocimiento ya se está utilizando, pero lo que nosotros ofrecemos es un conjunto de datos que sugieren que, si se puede, la depuradora emita en estas condiciones.

—¿Es la sociedad consciente de la problemática de los microplásticos?

— Este problema es sutil, no se ve fácilmente. Todos vemos el peligro de los macroplásticos en esos mares de plástico enormes que hay o en una tortuga marina trabada en una red, pero aquí estamos hablando de partículas muy pequeñas. Son un problema a largo plazo, ya que acaban en nuestros cuerpos al entrar a través de un organismo que nos comemos. Esto es como una lluvia menuda que, a veces, es la que te acaba mojando.

—Ya se encuentran en los mejillones salvajes de la ría.

—Sí, no son cantidades letales, ni mucho menos, pero cuantos menos pasen a nosotros, mejor. Por eso, es beneficioso evitar que estos microplásticos se queden en la ría, ya que pueden afectar a cualquier tipo de cultivo.