El «bombo» resolverá el empate de 35 candidatos a 9 pérmex en Cabo de Cruz
05 jun 2023 . Actualizado a las 12:30 h.Por más que dé juego en el plano jocoso, lo cierto es que los puestos de trabajo no suelen tocar en ninguna tómbola. Como mucho se puede tener la suerte de estar en el momento oportuno, en el lugar indicado y reunir los requisitos y aptitudes para el empleo en cuestión. Pero resulta que en el caso de la recolección de marisco sí se puede ser mariscadora por sorteo. Porque así se resuelve una situación en la que se dan varios candidatos para una plaza en igualdad de méritos y condiciones. Ese desempate lo decide el azar.
Así, la suerte resolverá quiénes de entre las 35 personas que aspiran a hacerse con un pérmex (permiso de explotación) en la Cofradía de Cabo de Cruz se convertirán finalmente en mariscadoras. Ocurre que esas 35 candidatas que se presentaron al proceso de selección convocado para cubrir nueve vacantes entre los productores de a pie obtuvieron todas la misma puntuación: diez puntos cada una. En esta tesitura, la dirección Xeral de Desenvolvemento Pesqueiro recurrió a las disposiciones de la resolución del 2013 que aprueba el baremo para optar a un pérmex de marisqueo a pie, que estipulan que, «en caso de producirse empate na puntuación obtida, resolverase mediante sorteo en presenza das persoas afectadas por dita situación». Y eso es lo que ha hecho: organizar un sorteo público en el que el premio gordo es uno de los nueve permisos que darán entrada al colectivo de mariscadoras de a pie de Cabo de Cruz.
La Xunta convocará a los 35 aspirantes para la celebración del sorteo, que será hoy en el Centro Cultural Lustres Rivas de Ribeira, a las 11.30 horas. Es la misma fecha que se ha elegido para resolver el empate que también se ha dado en la Cofradía de Muros. En el caso del pósito muradano son 19 personas con la misma puntuación las que se encomendarán a la diosa Fortuna para poder hacerse con uno de los cuatro pérmex de marisqueo a pie que se sortean. Vaya por delante, que antes de echarlo a suertes, los candidatos tuvieron que demostrar sus méritos. Los trabajos siguen sin tocar en la tómbola.