Está previsto que los restos de Cipriano Pena lleguen al tanatorio do Barbanza, en Xarás, este lunes por la tarde
20 feb 2023 . Actualizado a las 09:37 h.Hace dos semanas, la familia del ribeirense Cipriano Pena se despertaba con la peor noticia que se puede recibir: el jefe de máquinas del Natale Senior, buque en el que estaba embarcado trabajando para Nueva Pescanova en Namibia, había fallecido en un atropello cuando se encontraba en la ciudad de Walbis Bay. Se inició entonces el complejo proceso burocrático para su repatriación que al fin se ha completado y está previsto que los restos mortales del marinero lleguen a Ribeira este lunes a mediodía.
«Por fin podemos poñer final a todo isto», contaba una de las hijas de Cipriano, que tenía 59 años y estaba a solo unos meses de poder jubilarse. El fatal accidente truncó la expectativa del merecido descanso tras toda una vida en el mar, y desde entonces su familia esperaba con impaciencia poder traerlo a casa para despedirse de él: «Como foi tan repentino e estamos afeitos a que estea longas tempadas fóra, aínda non o o cremos de todo».
Aunque han pasado unas dos semanas desde el atropello, la familia se muestra muy agradecida por la agilidad con la que tanto el consulado como la empresa para la que trabajaba su padre han tramitado la repatriación. Sus restos están ya en Madrid, y está previsto que lleguen a Ribeira mañana a mediodía. Durante la tarde del lunes y, previsiblemente, el martes por la mañana se velará en el tanatorio do Barbanza, en Xarás, para que sus amigos y conocidos puedan acercarse a darle el último adiós, y posteriormente será incinerado en la intimidad familiar.
La distancia y lo inesperado de su muerte hacen más doloroso un triste capítulo para la madre y los hijos de Cipriano Pena, que con su regreso a Ribeira pueden, al menos, empezar a pasar página: «Cando é algo así, tan sorpresivo, que estás na casa tranquilamente un domingo e te chaman para dicirche que morreu o teu pai, é moi forte. Agora podemos por fin empezar o luto e comezar a aceptalo».