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La odisea del rescate a un windsurfista que volvía de las Islas Cíes

Aleix Álvarez VIGO / LA VOZ

SOMOS MAR

Oscar Vázquez

El equipo de salvamento acudió en su ayuda desde Baiona en plena pleamar

28 jul 2021 . Actualizado a las 08:22 h.

Atrapado entre el viento, el mar picado y las corrientes. Así se encontraba un windsurfista que tuvo que ser socorrido cerca de las Islas Estelas este lunes. Tras estar una hora y media luchando contra la corriente para llegar hasta la playa de Patos, los esfuerzos no servían para nada y finalmente tuvo que pedir ayuda para ser rescatado.

Los socorristas de Nigrán, junto a dos patrones de Protección Civil, realizaron un despliegue que consiguió auxiliar al rescatado y llevarlo hasta la playa sano y salvo.

El windsurfista, de unos 40 años, estaba a punto de finalizar su travesía cuando quedó encallado. Un viaje exigente, con comienzo en la playa del Vao, en Vigo, parada en las Islas Cíes y destino en la playa de Patos. «Me sorprendió que hubiera ido hasta tan lejos», comenta el coordinador de socorristas de Nigrán Adrián González, que no había escuchado nunca que se realizaran este tipo de trayectos con una tabla de windsurf.

Sin embargo, el viaje se complicó inesperadamente. A pesar de que el windsurfista había revisado el tiempo antes de ponerse en marcha, las condiciones climáticas se alteraron y comenzó a hacer más viento de lo normal.Este factor, junto a la pleamar y las corrientes de la zona, no permitía que la tabla avanzara. Y es que justo se quedó atrapado en La Puerta, como llaman los navegantes a una zona localizada entre las Islas Estelas y la punta de Monteferro, donde las corrientes te expulsan hacia el exterior.

«Había mareas vivas, mucho viento y oleaje. Se quedó estancado sin poder avanzar. Por suerte, tenía el móvil en el traje de neopreno y él mismo pudo avisar a las emergencias», explica el socorrista Cristian Gallego, que fue la primera persona en llegar junto a dos patrones de Protección Civil. El móvil pudo salvarle la vida en ese momento. El windsurfista, que se encontraba exhausto y se estaba quedando sin respiración, contactó con el 112, que pasó el aviso a los servicios de salvamento de la zona.

«Acudimos al rescate con bastante tensión. Queríamos ir desde Baiona lo más rápido posible porque los mensajes del 112 cada vez eran más preocupantes. Sin embargo, entre el mar picado y las limitaciones de nuestra embarcación, no avanzábamos lo suficientemente rápido», cuenta Gallego.

El equipo de salvamento se dirigía a contrarreloj hacia la ubicación y se temía lo peor, dado que los mensajes indicaban que el windsurfista se estaba quedando sin respiración.

Cuando llegaron, después de diez minutos, el socorrido se encontraba todavía consciente. «Estaba muy deshidratado, nervioso y en shock por la situación», comenta Gallego, quien localizó al rescatado en pleno ataque de pánico y casi sin aire tras noventa minutos estancado en el mar.

A continuación, lo subieron a la embarcación de rescate y ataron la tabla de windsurf para acercarlo hasta la playa de Patos. Finalmente, lograron situar al socorrido en tierra firme, a pesar de no poder llegar con la zódiac hasta la arena por la agresividad de las olas.

En cuanto regresaron, el equipo de salvamento de Nigrán y la Protección Civil atendieron al windsurfista, tomándole las constantes vitales, hidratándole y realizándole una revisión médica. Afortunadamente, el socorrido no presentaba daños físicos y todo se quedó en un susto.

«En 10 años, es de las primeras veces que socorremos a un windsurfista. Sobre todo, nos sorprendió que viniera desde las Islas Cíes con las condiciones climáticas que había en ese momento. Fue un poco temerario», exclama Gallego.

A pesar de la tensión del momento, el equipo de salvamento pudo realizar el rescate eficazmente. Un salvamento que finalizó con éxito y que, contando desde la primera llamada de socorro a las 18:00 horas, duró un total de 30 minutos.