El expositor de la pescadería se convierte en la torre de Babel

Las especies gallegas comparten espacio con otras llegadas de Escocia y Francia ante el inminente aumento de las ventas de pescados y mariscos


la voz

Aún con el disgusto en el cuerpo del vacío que va a dejar en esta temporada la vieira gallega fresca, el consumidor se consuela con la centolla, que si ya era la reina de los mostradores, ahora que se ha levantado la veda para la flota de A Mariña lucense no hay quien le tosa. Eclipsa al camarón, a la nécora, a los erizos e incluso al percebe, que lucen todos ellos bien lustrosos en pescaderías y plazas de abastos. Y en medio de esa vorágine en que se convierte el preludio de la Navidad, se cuelan especímenes de otras latitudes. Entre el besugo de Fisterra y el abadejo de Laxe se cuelan cigalas de Escocia y jureles... de Francia. Toda una torre de Babel en un expositor que se va llenando de variedades.

vieira

La de Escocia ya es como de casa. Vale, no la habrá fresca extraída de las aguas gallegas, pero ya ha advertido la empresa que lo comercializa que sí la habrá congelada, en su correspondiente sección, o refrigerada, que es aquella que ha estado por debajo de los cero grados, pero que se presenta ahora descongelada. Otra opción es la vieira escocesa, con la que tradicionalmente se ha suplido la ausencia del producto autóctono cuando este todavía no se evisceraba y no quedaba otra que consumir la de fuera por los que el exceso de toxina amnésica podía ocasionar al consumidor. De todos modos, la de Escocia es ya como de casa y «siempre triunfa», dice Marcos Sendón, de Marc del Norte, que recomienda probarla a la plancha solo con aceite de oliva.

Besugo

Un clásico del horno. Es un pescado que suena a Navidad. Porque suele acabar en el horno en esas fechas y porque está en temporada. Abunda, por más que la cuota de pesca no dé para demasiadas alegrías. Que tiene tirón lo demuestra el precio, que ha ido escalando euro a euro para situarse en una horquilla entre los 19 euros el kilo que pedían por piezas de 800 gramos y los 33 o 42 a los que podía encontrarse en el mercado de la coruñesa plaza de Lugo.

centolla

La reina indiscutible en el marisco. Ahora que se ha levantado la veda en toda Galicia, la reina de la temporada se prodiga más en el mercado. Después de un flojo arranque de campaña, con cotizaciones en lonja de las que se quejaban los marineros, ha ido ganando en valor y sigue encabezando la lista de sugerencias. Aunque desigual, por lo general la calidad está siendo buena y la horquilla de precios es amplia: entre los 20 y los 38 euros se podía encontrar ayer en el mercado de A Coruña. Eso sí, también se encuentra crustáceo de otras latitudes, como Francia o Escocia, con los que la de O Grove, Burela o Ribeira poco se entiende en cuanto a precio y, sobre todo, calidad.

jurel

En versión gallega y en francés. Presente todo el año, aún no ha hecho mutis por el foro ante la avalancha de especies más buscadas ahora para consumir o congelar, tipo besugo, salmonete o sanmartiño. Aunque se prodiga menos, aparece. Y lo hace tanto en versión gallega como su traducción francesa, la que vendía ayer la pescadería de una cadena de gran distribución.

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