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Díselo... ¡con marisco!

e. abuín REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

ANGEL MANSO

Minoristas de pescado tratan de inculcar la idea de que gambas o centollas pueden ser un buen regalo en fechas señaladas

24 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

«Queridos Reyes Magos: Este año me he portado muy bien. Por eso quiero que me traigáis una centolla, a ser posible que sea macho y tenga las uñas duras como piedras; y camarones, de los más grandes. Os pediría nécoras, pero acaba de empezar la veda y no es plan que Gardacostas os pueda levantar un acta por traérmelas si os revisan el camello». No es, desde luego, la carta que habitualmente alguien enviaría a los Magos de Oriente. Como también resultaría extravagante que alguien envolviese un buey de mar o una docena de ostras en papel de regalo para felicitar el cumpleaños a un amigo o el aniversario a su pareja. Original, sí, desde luego, pero raro. Y, sin embargo, ¿por qué no? ¿Por qué no regalar marisco? ¿Por qué no se piensa en esa posibilidad en las citas con el gran consumo, léase San Valentín, Navidad o mismo el Black Friday?

En eso trabaja la Federación española de Empresarios Detallistas de Pescado (Fedepesca), que entre las fórmulas para promover el consumo de productos marinos y detener el retroceso que cada año se constata en las estadísticas, aboga hasta por remover emociones. Si funcionó ‘Un diamante es para siempre’, ‘En casa del embajador...’, o ‘Díselo con flores’... «¿Por qué no decírselo con marisco?». La ferrolana María Luisa Álvarez, directora de Fedepesca, lo tiene claro: «Hay que hacer ver que el pescado no es solo para diario ni el marisco para Navidad o grandes ocasiones, sino que también puede ser un buen regalo». En estas fechas, por ejemplo, tan dadas a cestas y aguinaldos, «siempre se piensa en turrones y bebidas y no en marisco o en un surtido de buenas latas de conserva. Incluso cuando te invitan a cenar llevas una botella de vino y no se te ocurre presentarte con un kilo de gambas», dice. Pues bien, ya hay detallistas que han lanzado ofertas de cestas de marisco para estas fechas

Gran consumo

Se ve que algo está cambiando y Álvarez puede citar varios precedentes de minoristas de pescado que aprovechan las grandes citas con el consumo para colocar su producto. Algún asociado de Fedepesca ya colgó por San Valentín el cartel de ‘Dígaselo con marisco’. «Y es que ¿qué mejor que aparecer con marisco cocido, listo ya para comer, para celebrar ese día?». Recuerda también el caso de un pescadero de Algeciras que celebró lo que aquí es el Samaín con ofertas de cucuruchos de pescaíto frito hasta la madrugada. O establecimientos que, además de preparar el producto, lo maridan con vino y lo dan a catar a los clientes. 

Mostrador analógico y virtual

Es solo un ejemplo de que es necesario y, sobre todo, posible, innovar para atraer al consumidor. Un consumidor al que la era digital puede alejar de la pescadería o comercio tradicional en general si este no llega su 0móvil o a cualquier gadget al que esté enganchado. Así que los detallistas de pescado se ven casi obligados a irrumpir en Internet y compaginar el mostrador analógico del local con el virtual en la red. Y facilitar la vida a ese consumidor sin tiempo con productos envasados limpios y listos para cocinar. Esto es, aplicar la fórmula de la lechuga instantánea, de abrir y listo, a la merluza, el lirio o el jurel, una puerta por la que entrarán los más jóvenes, que no tienen ni idea de cómo enfrentarse a un rodaballo entero, y ya no se diga a un rape o una palometa. 

Y del mismo modo que hay nicho de mercado en los millenials porque no han aprendido a manipular el pescado, también lo hay entre quienes han perdido esa habilidad, entre las personas mayores que ya no tienen ni la pericia ni la misma fuerza o ganas para atacar un lenguado y convertirlo en filetes o quitar la espina a un salmón. 

Así es que el pescadero debe analizar «el barrio donde se sitúa, la población que allí se asienta» para innovar y lanzar iniciativas, señala María Luisa Álvarez, que explica que muchas de las propuestas se han traducido en incrementos del 25 o 30 %.

Menús del día para «oficinistas» o preparados de pescado para ganar cuota de mercado

La retracción en el consumo de productos pesqueros es una seria amenaza para los pescaderos, pero no lo es menos la competencia feroz de las grandes empresas. Ahí es donde la innovación, imaginación y empuje pueden ayudar al detallista a ganar o, por lo menos mantener, cuota de mercado. De esa necesidad han nacido negocios que, además de vender el pescado al uso, lo cocinan y lo entregan ya preparado. La misma directora de Fedepesca detalla el menú de la última reunión de amigas que tuvieron: salpicón de pulpo y gambas, unos mejillones ya listos, una pata de pulpo ya cocida por el pescadero y una ensalada. «Todo riquísimo y, por encima, no engorda», señala.

Esas tendencias impulsadas por los actuales ritmos de vida son cada vez más palpables en las grandes y medianas ciudades. Requieren salas de elaboración adecuadas y adaptadas a la normativa, pero es el camino. De hecho, ya hay pescaderías que ofrecen menú del día, en principio «para aquella gente que come de táper en la oficina», pero «para nuestra sorpresa el abanico se amplió y también acude gente mayor que ha perdido habilidades culinarias». 

Tímido arranque en Galicia

En Galicia todavía no hay demasiadas experiencias en este sentido, pero los detallistas se van moviendo. Una expendedora de pescado; venta on-line o por WhatsApp, reparto a domicilio en bicicleta... Álvarez alude a la campaña Vaia Peixe que han puesto en marcha los minoristas coruñeses, una iniciativa a pie de calle para promocionar el pescado y el marisco de proximidad y trasladar al público sus beneficios.

MONICA IRAGO

Bruselas pone como ejemplo dos campañas de Mar para animar a consumir pescado

La Comisión Europea ha seleccionado como ejemplo de buenas prácticas dos campañas financiadas con fondos comunitarios y desarrolladas por la Consellería do Mar para impulsar el consumo de pescado. Las señaladas por Bruselas son O sabor da aventura está no mar y Ponlle as pilas ao teu bocata, según anunció esta semana la directora xeral de Pesca, Mercedes Rodríguez, en el marco de la jornada Fish&Health, celebrada en el hospital Clínico de Santiago. 

Ambas iniciativas, con una inversión de tres millones de euros, tenían por público a los más pequeños. Gracias a ellas, alrededor de 100.000 niños de Galicia conocieron «os beneficios nutricionais dos peixes e mariscos de Galicia e das conservas de produtos do mar», explicó Rodríguez.

Pescado y «superpoderes»

Con O sabor da aventura está no mar, la consellería trató de transmitir al alumnado de educación primaria la importancia del pescado y de las proteínas marinas en la dieta y familiarizarlo con la actividad pesquera y las especies de peces, identificando una variedad con un personaje con superpoderes. 

La campaña Ponlle as pilas ao teu bocata estuvo destinada a fomentar el consumo de conservas de pescado y marisco entre los niños de edades comprendidas entre los 5 y los 14 años, poniendo de relieve el valor de las latas como fuente de energía. En el marco de esta iniciativa, un aula itinerante en la que se realiza un taller práctico en el que los chavales pueden prepararse su propio bocadillo con atún, sardinas, mejillones o cualquier otro producto enlatado.