La Comisión Europea abre la mano con los fertilizantes hechos a partir de estiércol

José G. Santalla
Jose G. Santalla LOVAINA | E. LA VOZ

GANADERÍA

Imagen e archivo de un montón de estiercol
Imagen e archivo de un montón de estiercol Ana Garcia

Los abonos RENURE son más sostenibles que los químicos y contribuyen a la
autonomía estratégica europea

16 feb 2026 . Actualizado a las 09:45 h.

RENURE son las siglas de Recovered Nitrogen from Manure (Nitrógeno recuperado del estiércol). Como dice su nombre, se trata de un fertilizante elaborado tras procesar los deshechos animales, potenciando sus minerales y con una eficacia similar a los productos químicos. Hasta ahora, su uso estaba fuertemente restringido porque la Directiva de Nitratos del año 1991, que protege las aguas de la excesiva contaminación por estas sales. En dicha norma se incluye un límite estricto de 170 kilogramos de nitrógeno procedente de estiércol anual por hectárea. Con las nuevas normas, los agricultores europeos podrán usar fertilizantes RENURE hasta 80 kilos por hectárea anuales adicionales al límite. Estos compuestos, eso sí, deberán cumplir unos requisitos sobre su contenido en cobre, zinc y microorganismos de salmonela y E.coli.

Con el aumento de su uso se cumplen dos necesidades agrarias de la Comisión Europea. Primero, se reducen las emisiones derivadas de la actividad agraria, una meta fundamental para la UE pero que ha afectado considerablemente al sector. Segundo, se reduce la dependencia de los fertilizantes químicos producidos fuera del mercado único, reforzando la autonomía estratégica de la Unión en materia agraria. Rusia es un actor principal en el mercado mundial de abonos químicos, por lo que las sanciones de la Comisión a la importación de sus productos tuvo un impacto considerable en el sector.

Desde la Asociación Agraria de Galicia (ASAGA) valoran positivamente la autorización como herramienta estratégica, pero critican la burocracia, los límites estrictos y la falta de neutralidad tecnológica en la legislación. Los ganaderos, según ellos, se benefician de una mejor gestión de los nutrientes, reducción de emisiones y valorización de subproductos. La Subdirección Xeral de Explotacións Agrarias, encargada de la materia dentro de la Consellería do Medio Rural, indica que no conocen todavía el alcance de lo aprobado, por lo que no tienen una valoración de lo que supone.

Esta medida solo se aplicará a los Estados miembros que transpongan esta excepción a su derecho interno. Se espera que España apruebe su uso en este año 2026, tras votar a favor en el Comité de Nitratos el pasado mes de septiembre. De hecho, solo un Estado miembro rechazó la autorización. Otro país muy favorable al uso de RENURE es los Países Bajos, donde la contaminación de nitrógeno es uno de los mayores problemas nacionales.