La escuela del millo corvo

Elena Larriba redac@lavoz.es

AGRICULTURA

Más de setenta alumnos del Colegio Atlántida de Vigo disfrutaron ayer de lo lindo en Bueu con las tareas de recogida de la cosecha del millo corvo (variedad de maíz cuyas mazorcas son de color negro). Los pequeños se desplazaron hasta la finca de Agrosouto, en la aldea buenense de Meiro, para aprender de primera mano las tradiciones agrícolas, con el maíz como gran protagonista. La actividad, promovida por la Asociación Cultural Meiro, consistió en la corta, empalleirado y esfollado del millo. Recogieron las cañas y las amontonaron enteras con las espigas formando palleiros. Después vendría la esfollada, que consiste en la separación de la espiga de la caña para su posterior almacenamiento en un hórreo, donde se secarán hasta la muiñada en primavera.

Esta tarea se hace siempre con luna menguante, siguiendo el asesoramiento de los más ancianos del lugar, que enseñan y orientan en la labor del cultivo del millo corvo, como es el caso de Manuel O Ruso, que se encargó de enseñar a los niños todos los secretos del proceso. La presidenta de la Asociación Cultural Meiro, Victoria Martínez, aseguró que la cosecha de este año ha sido muy buena, gracias la favorable climatología. Este colectivo fue fundado en 1997 por un grupo de personas con grandes inquietudes culturales que decidieron unir sus esfuerzos para la recuperación etnográfica, gastronómica y cultural de Galicia. Y en esta línea se enmarca enseñar a los niños el cultivo del millo negro, como muestra de la artesanía agroalimentaria.

De tradiciones debe saber y mucho Dolores Casalderrey Dios, que acaba de cumplir 102 años. El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, ya la había felicitado personalmente en su 101 aniversario y ayer volvió a visitarla en su casa de O Cimbelo, en la parroquia de Lérez, para entregarle un ramo de flores en presencia de sus familiares y amigos. Dolores procede de una familia muy longeva. Uno de sus hermanos, ya fallecido, también llegó a ser centenario, pero ella lo ha superado. Tiene sus achaques, faltaría más, pero ya quisieran muchos llegar tan bien a los 102 años.