Estaba cantado

| MONCHO ARES |

AGRICULTURA

A POCOS sorprende la abstención que se registró el domingo en la cita europea; estaba anunciada. Al escepticismo que reina por estos lares se sumó un domingo tan bueno que llamaban más las playas que las urnas. Uno vota por principio, pero siempre se encuentra con alguien que quiere convencerle de la importancia de hacerlo. El comentario que menos gracia me hizo fue el de los fondos de convergencia, que nos mandan dinero para ponernos a la altura de los otros países. Y eso, ¿a costa de qué? ¿De vapulear a la agricultura hasta el punto de que todo el mundo huye del campo, incluso hacia la dura emigración? ¿De recortar las cuotas pesqueras hasta llevar a las flotas al borde del desguace? ¿De poner a las conserveras en jaque por permitir la entrada de producto foráneo? ¿No es mejor vivir en un país autosuficiente que en una región subsidiada? A mí esta Europa no me gusta, pero voté.