Grito del campo gallego contra Mercosur: «Queren acabar cos pequenos produtores»

M. CEDRÓN, X.M.PALACIOS A CORUÑA | LUGO

AGRICULTURA

Ganaderos y agricultores de distintos puntos de Galicia, convocados por Agromuralla, el SLG y la asociación Eles Elas, se concentran en Lugo y A Coruña para explicar al consumidor por qué rechazan Mercosur. Desde Unións Agrarias, que se mantiene al margen de las protestas, reconocen el malestar y la preocupación en el sector y urgen la aplicación responsable de los términos del acuerdo una vez entre en vigor

14 ene 2026 . Actualizado a las 13:09 h.

Poco más tarde de las doce, un sonido de cencerros comenzó a escucharse ante la delegación del Gobierno de A Coruña. Y poco a poco los ganaderos y agricultores, convocados por el SLG, fueron apostillándose ante el edificio. No eran muchos. Entre ellos estaba un grupo de la asociación Eles Elas, un colectivo creado hace un año con productores de toda Galicia, desde Ribadeo a Deza o As Somozas.

De ese concello de la comarca de Ferrolterra es Diana Somozas, la portavoz. Ella «é gandeira» de carne, pero como dice: «Tamén teño porcos, polos... Todo criado segundo o método tradicional». Y por eso está aquí. Igual que tiene compañeros en Ourense, en Lugo... «Queren acabar con nós, cos pequenos. Non lles interesamos os que temos 60 ou 70 vacas, só queren que sobrevivan os grandes», dice.

¿Promover el relevo generacional? «¿Onde? Nos papeis, porque despois ninguén mira para o campo, as axudas a incorporación chegan tarde. Son a terceira xeración dunha granxa que ten máis de cen anos. Fixen a incorporación hai un ano, pero de continuar as cousas deste xeito terei que abandoar», dice.

Ella, como Adrián Riádigos, el presidente de esa asociación, dicen que han venido hasta aquí por ellos, porque «os políticos minten», pero también por los consumidores. «Para que saiban o que lles vai supoñer o Mercosur, que entre carne con hormonas ou produtos con fitosanitarios que levan prohibidos aquí durante máis de dez anos», explica Adrián. Y como apostilla Diana: «Para que entendan que ao escoller un produto ou outro, unha diferencia duns poucos euros, pode supoñer moito. Non só é mirar polo produto barato».

 Aunque el porcentaje a partir del cual se activarán las cláusulas de salvaguardia aprobadas por el Consejo se ha rebajado hasta el 5 %, «eso quere dicir que a partir de aí se comezará a estudar, pero non que xa se activen de forma inmediata. E iso, para nós, é moito e continuarán pechando explotacións», dice Adrián, que tiene una explotación de carne en la comarca de Deza.

En A Coruña no había tractores. En Lugo tardaron en llegar porque la manifestación, convocada para las 12, empezó con retraso: pasaba de la una de la tarde cuando aparecieron los primeros en la ronda da Muralla. Mercosur es una de las razones de las protestas, pero no la única. También las ayudas de la PAC o las medidas contra la dermatosis nodular contagiosa

Como dijo en Lugo el presidente de la Asociación de Gandeiros Galego de Suprema, Santiago Rego: «Non é unha protesta máis, é un berro de dignidade». Esa asociación y Agromuralla fueron las convocantes de la protesta. En su opinión, el acuerdo con Mercosur será un golpe al sector productivo, tanto para la ganadería como para la agricultura, que no podrá competir con productos importados.

«O barato hoxe... págase mañá»

Además, Rego alertó de consecuencias en zonas como la montaña de Lugo, en donde, dijo, se podrá producir un cierre de explotaciones. En este sentido dijo que habrá un contraste entre productores agrícolas y ganaderos preocupados por ofrecer al consumidor «o que merece», con todos los controles y otros que producen a gran escala sin esa vigilancia. Al igual que los que protestaban en A Coruña, censuró la postura de la Xunta y del Gobierno, a los que acusó de no dar información. Y para eso, decenas de productores en Lugo y unos pocos menos en A Coruña salieron a la calle para advertir, como decían las pancartas que portaban los ganaderos y agricultores concentrados en Lugo, «O barato de hoxe... págase mañá» y «Sen gandeiros e agricultores non hai Galicia. Non Mercosur».

Unións Agrarias, la organización agraria mayoritaria en Galicia, se ha desmarcado de las protestas al explicar que el acuerdo con Mercosur abre un nuevo escenario para el sector ganadero que debe de ser abordado con rigor, responsabilidad y firmeza política. Reconoce, como explica su secretario xeral, Roberto García, «o malestar e a preocupación que hai no sector e por iso urximos con determinación á Comisión Europea, ao Goberno do Estado e á Xunta unha estratexia clara de aplicación responsable do acordo UE-Mercosur». En este sentido reclama controles efectivos en la frontera e inspecciones en origen que garanticen una reciprocidad real en los estándares sanitarios, ambientales y de bienestar animal «para que non accedan ao mercado europeo produtos producidos baixo condicións que non serían legais na UE, porque sen unha aplicación estrita destas garantías, o acordo suporía un risco unasumible para a renda das explotación gandeiras galegas». 

Porque, como indica, el gran peligro para la renta de las explotaciones no está tanto en el volumen global de las importaciones previstas, limitado por los contingentes arancelarios, como en que el acuerdo se aplique de una forma desequilibrada, que pueda derivar en «presións indebidas á baixa na formación dos prezos, especialmente nos segmentos máis sensibles do mercado».

Noelia Rodríguez:  «Estamos aquí para dar a despedida ao medio rural»

Micrófono en mano,la presidenta de Agromuralla, Noelia Rodríguez, durante su intervención
Micrófono en mano,la presidenta de Agromuralla, Noelia Rodríguez, durante su intervención LAURA LEIRAS

Cuando los tractores ya estaban frente al multiusos de la Xunta, los responsables de Agromuralla y de Gandeiros da Suprema empezaron a corear: «Non a Mercosur». Noelia Rodríguez, presidenta de Agromuralla, se dirigió a los presentes para expresar una visión pesimista, pero con tintes de lucha, de la situación. «Estamos aquí para dar a despedida ao medio rural», afirmó sobre el panorama que se les presenta a muchas pequeñas explotaciones.

En su opinión, una explotación gallega difícilmente podrá competir en precios con otras que tienen mucha más base territorial y muchos más animales y producen sin someterse a los controles de calidad que se exigen en la Unión Europea«Estades dispostos a permitir eso?», preguntó a los congregados. «Non», contestaron.

«Imos dicir non a Mercosur?», preguntó de nuevo. «Non a Mercosur», le respondieron.

Por su parte, el máximo dirigente de Gandeiros da Suprema, Santiago Rego, recalcó que la concentración era sobre todo un gesto de «orgullo, valentía e dignidade» del sector ante un horizonte que, agregó, se presenta difícil.

«Estamos con vosotros», dice el delegado de la Xunta

Entre quienes escuchaban a esos dirigentes, además de ganaderos estaban Javier Arias, delegado territorial de la Xunta, y Olga Iglesias, jefa territorial de Medio Rural y alcaldesa de Triacastela. Arias tomó la palabra y expresó el respaldo de la Xunta: «Estamos con vosotros, lo estamos siempre», afirmó. «Creo que el gobierno gallego siempre os ha apoyado», reiteró.

José Manuel Losada, ganadero de O Incio: «Acaban con nós»

José Manuel Arias (a la derecha, con Manuel Arias a su lado) pronostica un mal futuro para pequeñas explotaciones de carne
José Manuel Arias (a la derecha, con Manuel Arias a su lado) pronostica un mal futuro para pequeñas explotaciones de carne PALACIOS

José Manuel Losada, ganadero de O Incio, tiene una explotación de sesenta vacas de carne. No está seguro de que haya continuidad, ya que, dice, su hijo no tiene claro que se dedique a lo mismo que el padre. «Vai ser un golpe duro. Acaban con nós», aseguró sobre los efectos del acuerdo con Mercosur en pequeñas explotaciones.

En su opinión, a los pequeños ganaderos les resultará difícil competir. Pero, por otro lado, también alertó de las consecuencias para los consumidores, que tendrán en el supermercado productos más baratos pero de peor calidad: «Creo que a xente non o sabe», destacó.

A su lado, otro ganadero de carne del mismo municipio, Manuel Arias, también advirtió de los efectos para los consumidores. Además avisó de que el cuidado del territorio, con lo que eso supone de menor riesgo de incendios o de mejor conservación del paisaje, quedaría amenazado si desapareciesen explotaciones: «Se non hai vacas, quen o vai limpar?», subrayó.