Galicia confía en superar este año los 48,7 millones de kilos que recogió en el 2018

M. Alfonso

Tranquilos, aunque vigilantes, están los viticultores gallegos en estos momentos. La nueva cosecha, la que comenzarán a recoger a partir del mes de septiembre, se encuentra en un estado óptimo y ni las inclemencias meteorológicas ni las enfermedades y plagas han hecho mella importante en la futura producción de vino. Solo en una de las cinco denominaciones de origen gallegas, la de Rías Baixas, prevén recoger menos uva que durante la campaña pasada. En el resto esperan una producción abundante, que les ayude a reponer existencias de unas añadas, las de ejercicios anteriores, que fueron demasiado escasas.

Dos son las características que definen a la producción de este año: abundante y madrugadora. «Las previsiones pintan bien. El estado del viñedo es bueno. No ha habido incidencias meteorológicas que provocaran mermas en el viñedo, ni tampoco fitosanitarias», explica Carlos Alberte, director de viticultura en Viña Costeira, la cooperativa de O Ribeiro. «Parece que imos ter un final de campaña tranquilo, polo menos no aspecto sanitario», reconoce Alberto Barral, director técnico en Condes de Albarei, en Rías Baixas. En general, en las cinco denominaciones de origen gallegas hay buenas previsiones, por lo menos en lo que a cantidad se refiere, pues la calidad de la cosecha dependerá de las condiciones meteorológicas de las próximas semanas. Otra característica común es que la vendimia vendrá, en esta ocasión, con cierto adelanto y se prevé que dé comienzo a principios de septiembre. «Boa parte do adianto que tiñamos fómolo perdendo, porque xuño foi un mes fresco e freou a cousa. Pero, aínda así, calculo que vendimaremos a última semana de agosto», asegura Miguel Tubío, de Bodegas Martín Códax, de Rías Baixas.

MONICA IRAGO

Precisamente en la denominación de origen del albariño es donde la situación es más diferente. Aquí, las inclemencias meteorológicas de la primavera han provocado que la cosecha prevista sea ligeramente inferior a la del pasado año. Según el informe elaborado por los técnicos del consello regulador, en esta ocasión se vendimiarán 36,6 millones de kilos de uva, esto es, un 5,2 % menos que durante el mismo período del ejercicio anterior. «El viñedo se encuentra en una situación heterogénea. Este hecho viene motivado por las condiciones meteorológicas adversas en el momento de la floración y la purga», explican en el consello regulador. Estas mismas condiciones son las que han provocado que «los racimos sean más pequeños». En lo que coinciden con el resto de denominaciones gallegas es en que la cosecha «presenta un adelanto fenológico de 10-12 días, por lo que se prevé el inicio de la vendimia para principios de septiembre».

En O Ribeiro llevan un par de años «con cosechas más cortas porque hubo granizo y heladas y, el año pasado, por enfermedad», explica Alberte. Nada de eso se ha repetido este año. «La floración en general fue correcta y creemos que vamos a tener una cosecha superior», añade. Destaca también que, a estas alturas del año, no se están registrando las temperaturas elevadas propias de estas fechas, lo que ha ralentizado el desarrollo de la vid, aunque esta va con adelanto con respecto a otros años.

Ribeira Sacra también confía en incrementar su cosecha. Desde el consello regulador calculan que tendrán alrededor de un millón de kilos más que durante el pasado ejercicio. «En principio vai ser un ano abundante, o máis abundante dos que tivemos nos últimos tempos», asegura el presidente del consello regulador, José Manuel Rodríguez. En Monterrei, por su parte, recuerdan que el granizo afectó a algunas de sus plantaciones, pero fueron daños muy concretos y el resto de la cosecha «está nun estado sanitario perfecto», afirman en el consello. También aquí va con adelanto. Y en Valdeorras, por último, se llevaron un buen susto hace escasas semanas. El granizo cayó con fuerza en algunas zonas y causó daños en algunas plantaciones. Desde el consello calculan que provocó pérdidas del 20 % de la producción prevista. Pero, aún así, creen que este año tendrán más cantidad que en los anteriores, cuando la cosecha se quedó muy escasa.