Galicia es pionera en Europa en el control de reses sospechosas de EEB

La Voz LA VOZ | SANTIAGO

AGRICULTURA

Casi la mitad de los casos detectados en España en el 2005 corresponden a la comunidad Desde hace cinco años funciona un centro al que van a parar todas las vacas con riesgo

26 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Los consumidores de carne en Galicia pueden estar tranquilos, ya que el sello sanitario garantiza al máximo los controles de todos los animales que pasan por los más de ochenta mataderos de la comunidad. Carlos García-Argüelles, coordinador del Plan Nacional de Investigación de Residuos en la Consellería de Sanidade, señaló en el transcurso de un foro organizado por la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre que cada animal es controlado en vida por un veterinario del departamento de Agricultura, por otro de la Consellería de Sanidade cuando llega al matadero y es revisado de nuevo después de ser sacrificado. Además, Galicia es pionera en el resto de España e incluso de Europa en el control de reses sospechosas de padecer la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), así como en el de animales enfermos. Desde hace cinco años funciona en la comunidad un centro denominado Cicre (Centro Integral de Eliminación de Riesgos de Encefalopatías Espongiformes Transmisibles), en el que se sacrifican todos los animales sospechosos de padecer la enfermedad y al que van a parar todas las cabezas de las reses mayores de 24 meses que se matan en Galicia, para extraer muestras que se envían al laboratorio de Lugo. Este centro se puso en marcha tras la crisis de las vacas locas, y durante el período 2001-2004 se analizaron más de medio millón de muestras en sus laboratorios. El Cicre cuenta con una sala de extracción de muestras para la realización de test priónicos, y con una zona de sacrificio de animales no aptos para el consumo humano. «En esta comunidad se decidió elaborar un plan estratégico por el que los mataderos que produjeran carne estuvieran blindados al riesgo», indica Carlos García. José Serrano, coordinador de mataderos de la zona de Lalín, recuerda que en el resto de España, al no haber ningún matadero específico para animales enfermos, se sacrifican al final y después se lleva a cabo un lavado y desinfección del matadero, lo que implica un riesgo mayor que en Galicia, donde estas reses van a parar a un único centro en el que no se produce carne para el consumo humano. Lo cierto es que el hecho de que Galicia vaya por delante en el control de la EEB se debe en parte a que la comunidad abanderó el número de casos durante los últimos años. Según los datos provisionales del Gobierno central, Galicia acaparó casi la mitad de todos los casos de encefalopatía registrados en el 2005. En concreto, en España se detectaron 85 casos, de los que 41 correspondieron a la comunidad gallega (14 en A Coruña, 16 en Lugo, uno en Ourense y diez en Pontevedra), hasta finales de octubre. Desde el año 2000 se detectaron en España unos 600 casos de encefalopatía espongiforme bovina.