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Transición Ecológica eleva la protección del lobo, pero deja abierta la puerta a su caza

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS AGRO

Lobo ibérico
Lobo ibérico Ana Retamero

La orden ministerial exige una serie de requisitos que se deben cumplir antes de autorizar la muerte de un ejemplar, lo que según los ecologistas hace imposible que se puedan autorizar batidas en los próximos meses

21 sep 2021 . Actualizado a las 10:16 h.

Tal y como había anunciado, e incluso dentro del plazo marcado, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha elevado la protección del lobo en toda España, al incluirlo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre). Así al menos lo publica esta misma mañana el Boletín Oficial del Estado en una orden que incluye algunos cambios con lo previsto inicialmente. La primera, que no se ha presentado aún la estrategia de conservación y gestión de esta especie, paso que el propio ministerio anunció que se daría antes de cambiar la catalogación del cánido. La segunda, que la orden deja abierta la puerta a que las comunidades puedan autorizar medidas de extracción y captura de estos ejemplares, algo que no se contemplaba inicialmente. La Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL), impulsora de esta medida, se mostró relativamente satisfecha con la iniciativa porque, aunque deja abierta una puerta a que se puedan matar lobos, las excepciones que incluye «ni se cumplieron, ni se cumplirán nunca en España», explica su presidente, Ignacio Martínez

La orden ministerial cambia el actual listado para incluir en él a todas las poblaciones de lobo que existen en España, pues hasta ahora solo figuraban en el mismo las que se ubicaban al sur del Duero. Al mismo tiempo, incluye dos disposiciones adicionales. En la primera de ellas recoge que las medidas de extracción y captura de ejemplares que hayan adoptado las comunidades autónomas con anterioridad a la entrada en vigor de esta orden podrán seguir siendo de aplicación, siempre que se ajusten a las condiciones previstas en la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural. Es más, prevé que se puedan aplicar este tipo de iniciativas cuando no exista otra solución satisfactoria, esto es, cuando se haya demostrado que las explotaciones ganaderas afectadas por los ataques del lobo habían puesto en marcha medidas efectivas o de protección del ganado. También, cuando se justifique que la medida de extracción no afecta negativamente al estado de conservación favorable de la especie y, por último, cuando quede claro que existen perjuicios importantes para el ganado en las explotaciones afectadas. Las medidas, añade la orden, deben ser selectivas, realizarse en un tiempo lo más próximo posible al perjuicio y lo más cercano posible a las explotaciones y deberá realizarse un seguimiento de su efectividad. 

En la disposición adicional segunda se habla de la estrategia de conservación y gestión del lobo, documento que el ministerio había prometido aprobar antes de incluir la especie en el listado, y que ahora deberá esperar. Porque, según el BOE, será la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente la que dará el visto bueno a este documento antes del próximo 31 de diciembre