Un futuro con más calor y sequías

Xavier Fonseca Blanco
Xavier Fonseca REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Cultivos afectados por la sequía en Boiro.
Cultivos afectados por la sequía en Boiro. ELENA FERNÁNDEZ

09 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Las políticas climáticas de todo el mundo en su estado actual podrían dejar a una parte importante de la población mundial expuesta a calor extremo y sequía simultáneos más de cinco veces más a menudo para finales de este siglo que durante la segunda mitad del siglo XX, según un trabajo conjunto de la Universidad Oceánica de China y el Instituto Alfred Wegener de Alemania. En este nuevo estudio, publicado en Geophysical Research Letters los investigadores proyectan que el aumento afectará al 28 % de la población mundial en general, concentrado en naciones tropicales de bajos ingresos que hasta la fecha solo han contribuido con una pequeña fracción de las emisiones de gases de efecto invernadero de la humanidad. Cuando el calor y la sequía coinciden, los daños suelen ser mayores que la suma de los que pueden causar por separado. El riesgo de incendios forestales, las pérdidas agrícolas y la mortalidad relacionada con el calor pueden dispararse. Estas combinaciones extremas ya están en aumento. Cuando los investigadores dividieron la superficie terrestre en celdas sobre una cuadrícula y compararon la frecuencia de las olas de calor y las sequías en cada celda, descubrieron que, en promedio geográfico, las áreas terrestres sufrieron aproximadamente cuatro episodios de calor y sequía al año entre el 2001 y el 2020. Esto representa aproximadamente el doble de la frecuencia que se registraba en el período preindustrial, entre 1850 y 1900. En el escenario de crecimiento climático y demográfico más acorde con nuestra trayectoria actual, el equipo descubrió que los extremos de calor y sequía se intensificarían (con una probabilidad cinco veces mayor en un día cualquiera que entre 1961 y 1990 para el 28 % de la población mundial para la década de 2090.

En comparación, prevén que solo alrededor del 6,6 % sufrirá ese nivel de exposición en la década del 2030. «Cuando casi el 30 % de la población mundial se vea afectada, la situación será crítica. Debería hacernos reflexionar mucho más profundamente sobre nuestras acciones futuras», dice Monica Ionita, climatóloga del Instituto Alfred Wegener.