Cayetana, Fernando y Natalia Guillén Cuervo dan el último adiós a su madre, la actriz Gemma Cuervo
SOCIEDAD
Fueron los primeros en llegar a la capilla ardiente, situada en el Tanatorio Parcesa La Paz de Tres Cantos, en Madrid
15 mar 2026 . Actualizado a las 16:13 h.Fernando, Cayetana y Natalia Guillén Cuervo, los tres hijos de la actriz Gemma Cuervo, despiden con emoción a su madre. Fueron los primeros en llegar a la capilla ardiente, situada en el Tanatorio Parcesa La Paz de Tres Cantos, en Madrid, para velar por última vez sus restos mortales. En la puerta se pararon con la prensa, explicando que la muerte de su madre fue «muy repentina». La causa, una agudización de un EPOC que sufría. «Fueron casi 92 años de una vida muy prolífica y maravillosa, tanto a nivel familiar como profesional, como vital», recordó Fernando, que no dudó en definir a Cuervo como «un referente de amor y dignidad».
Guillén Cuervo agradeció el trabajo de los medios de comunicación y también todas las muestras de cariño hacia su madre una vez que se hizo pública la noticia. Demuestran, en sus propias palabras, lo «queridísima» que fue la actriz. Los tres hermanos llegaron por separado, pero se unieron en la puerta en un cálido abrazo. Ahí, visiblemente emocionados, atendieron a los medios. Según el actor, que ejerció de portavoz, esperan poder despedir a su madre rodeados de familiares y amigos.
Se espera que, a lo largo de la mañana, lleguen al tanatorio aquellos que más la echarán de menos. Por ahora, además de los tres hijos, ya se ha visto entrar en el edificio a las actrices Paz Vega o Maribel Verdú, al actor Roberto Álvarez y, entre otros, al presentador Boris Izaguirre y a la política Andrea Levy. También la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, acudió al tanatorio.
Cayetana Guillén Cuervo también quiso agradecer las numerosas muestras de cariño recibidas tras el fallecimiento de su madre, subrayando el «legado de amor infinito» que deja en su familia y en todas las personas que la rodearon. Explicó que, en momentos de dolor, lo que realmente reconforta es el amor y la unidad familiar, recordando cómo Gemma siempre estaba dispuesta a recibir visitas con alegría. Además, puso en valor la importancia de «sembrar cosas buenas» en la vida de los demás, resaltando que sus padres fueron pioneros en conciliación y en la construcción de la democracia, y que ella pudo disfrutar en vida de muchos reconocimientos que dejaron una huella imborrable tanto en su entorno como en la sociedad.
«Mis padres fueron pioneros en todo y ayudaron a construir la democracia que tenemos hoy», enfatizó la actriz, que desveló que el Padre Ángel oficiará una «despedida» y más adelante se hará un funeral. «No una misa porque hay pensamientos e ideologías muy variadas en la familia», apuntó.
El actor Roberto Álvarez quiso destacar la figura de Gemma Cuervo como una de esas intérpretes que sostienen la profesión desde dentro, recordando su entrega absoluta al oficio y el cariño con el que trataba a todo el equipo, desde los técnicos hasta los actores jóvenes que se incorporaban a los rodajes. Para él, Gemma representaba ese tipo de compañera que siempre tenía una palabra amable y un consejo a tiempo, y cuya presencia convertía cualquier proyecto en algo más cálido y humano.
En la misma línea, la abogada y política Cristina Almeida subrayó la condición de «pionera» de Gemma, tanto por su larga carrera como por la manera en que abrió camino a muchas actrices en una época complicada para las mujeres en el mundo de la cultura, utilizando su voz y su visibilidad para dignificar la profesión y defender el valor de la cultura.
Muy emocionada, Maribel Verdú la ha definió como su «segunda familia», recordando los años compartidos, las confidencias de camerino y el apoyo que siempre recibió de ella en momentos clave de su carrera. La actriz explicó que Gemma no solo fue una compañera de trabajo, sino una figura casi maternal, presente en celebraciones, estrenos y etapas personales importantes, lo que hace que su pérdida sea especialmente dolorosa.
También el escritor y presentador Boris Izaguirre quiso despedirse de ella con unas palabras llenas de afecto y admiración, resaltando su sentido del humor, su elegancia y su capacidad para llenar de luz cualquier plató o escenario al que llegaba, convirtiéndose en un rostro imprescindible para varias generaciones de espectadores.
El estilista Alberto Cerdán, muy cercano a numerosos rostros del cine y la televisión, la ha definido a Gemma Cuervo como «un amor en todos los aspectos», subrayando no solo su belleza y presencia, sino, sobre todo, su calidad humana. Para él, cada encuentro con la actriz estaba lleno de cariño, complicidad y respeto mutuo, y siempre fue muy fácil trabajar con ella porque confiaba plenamente en los profesionales que la rodeaban.
Por su parte, el actor Alberto Closas hijo aprovechó su presencia en la despedida para reivindicar la necesidad de que en España se reconozca a los grandes intérpretes «en vida» y no solo cuando fallecen, poniendo a Gemma como ejemplo de una carrera que mereció más premios y homenajes institucionales.
Luis Miguel Seguí, visiblemente emocionado, recordó anécdotas vividas junto a ella durante los rodajes que compartieron, especialmente los momentos entre toma y toma en los que la actriz desplegaba su ingenio y su capacidad para hacer reír a todos. El actor ha explicado que Gemma tenía un don especial para rebajar la tensión y crear un ambiente de familia, algo que hacía que ir a trabajar fuera siempre más fácil y agradable.
Entre las autoridades presentes, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, expresó su satisfacción por haber podido compartir momentos «inolvidables» con Gemma Cuervo y lamentó la pérdida de una actriz que «llegó al corazón de millones de espectadores», recordando que forma parte de la historia sentimental de muchos madrileños y españoles gracias a sus papeles en series y películas ya clásicas.
Condolencias públicas
La actriz Gemma Cuervo falleció ayer en Madrid a los 91 años de edad. La intérprete suma una larguísima y exitosa carrera en cine, teatro y televisión que inició por los años cincuenta del pasado siglo. Las nuevas generaciones la recuerdan con especial cariño por su papel de vecina metomentodo e ingenua en la comedia televisiva Aquí no hay quién viva, donde junto a las actrices, también ya fallecidas, Enma Penella y Mariví Bilbao, constituían el grupo de cotillas autodenominado Radio Patio.
Desde que se conoció la noticia, instituciones y compañeros de profesión mostraron públicamente sus condolencias. La Academia de Cine publicó en redes un comunicado en el que define a Cuervo como «matriarca de la dinastía Guillén Cuervo» y una «imprescindible actriz de pantallas y tablas de nuestro país y un rostro muy querido para el público».
El actor Luis Merlo, compañero de Gemma Cuervo en la serie Aquí no hay quien viva, lamentó que se haya ido «una actriz inmensa, elegante y llena de chispa: desde el teatro clásico hasta esa Vicenta inolvidable que nos hizo reír a carcajadas». Antonio Banderas quiso también decir «adiós a una actriz gigantesca» y «una leyenda de la actuación». «Con ella se va también una época, una generación, una manera de hacer», escribió en X.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recordó a la actriz como una de las más queridas y entrañables de nuestro país y subrayó que «forma parte de la historia cultural de España». «Su trabajo en teatro, cine y televisión forma parte de la historia cultural de España. Todo mi afecto a sus hijos y a todos sus seres queridos. Te recordaremos siempre», publicó el líder del Ejecutivo en un mensaje en X. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha publicado también una foto junto a Cuervo recibiendo el premio de Cultura de la Comunidad de Madrid.