El equipo de Barbacid logra eliminar el cáncer de páncreas por completo en ratones
SOCIEDAD
Han probado una triple terapia que también evita que aparezcan resistencias al tratamiento, aunque los ensayos en humanos no serán posibles hasta dentro de tres años
27 ene 2026 . Actualizado a las 15:29 h.El cáncer de páncreas es uno de los más agresivos, resistentes y de peor pronóstico. También de los más temidos, porque suele diagnosticarse en fases tardías y, a día de hoy, no hay tratamientos realmente efectivos, por lo que la supervivencia a cinco años tras recibir el diagnóstico es inferior al 10 % de los casos. Una opción terapéutica específica para este tumor aún está lejos, pero un estudio del grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), liderado por Mariano Barbacid, ha demostrado en un modelo animal que sí es posible frenarlo. Se trata de una triple terapia combinada que ha logrado eliminar por completo el tumor en un modelo de ratón y sin que aparezcan resistencias.El estudio se ha publicado en la revista PNAS, con Carmen Guerra como co-autora principal y Vasiliki Liaki y Sara Barrambana como primeras autoras. «Estos estudios abren una vía para diseñar nuevas terapias combinadas que puedan mejorar la supervivencia de los pacientes con adenocarcinoma ductal de páncreas, el cáncer de páncreas más común», afirman los investigadores, que aseguran que los resultados obtenidos «marcan el rumbo para desarrollar nuevos ensayos clínicos». Sin embargo, el camino para que este avance pueda culminar será largo y no exento de dificultades. «Aún no estamos en condiciones de llevar a cabo ensayos clínicos con la triple terapia», matiza Barbacid con su habitual cautela, quien calcula que todavía harán falta tres años de trabajo para que el tratamiento se pueda probar en humanos.
En todo caso se trata de la primera vez que un tratamiento farmacológico logra hacer desaparecer por completo este tipo de tumores en modelos animales, que lo hace de una forma muy duradera (en el caso de los ratones, permanente) y que, además, lo consigue sin causarles efectos secundarios por la toxicidad de los fármacos. De esta forma se inaugura una estrategia médica que se estima realista, porque que sería posible trasladar a los humanos. «Por primera vez hemos conseguido una respuesta completa, duradera y con baja toxicidad frente al cáncer de páncreas en modelos experimentales. Estos resultados indican que una estrategia racional de terapias combinadas puede cambiar el rumbo de este tumor», constata el propio Barbacid, quien insistió en que todavía «no se pueden echar las campanas al vuelo».
Esta enfermedad, de la que se diagnostican unos 10.300 casos al año en España, presenta una supervivencia inferior al 10 % a los cinco años debido a su detección tardía y la falta de fármacos eficaces. Aunque en el 2021 se aprobaron los primeros tratamientos dirigidos contra KRAS —un gen mutado en el 90 % de estos pacientes—, su eficacia ha sido modesta porque el tumor suele volverse resistente en pocos meses. La estrategia del equipo del CNIO ha sido bloquear la acción de este oncogén en tres puntos diferentes de su vía de señalización, en lugar de uno solo, dificultando que el tumor encuentre vías de escape. Los autores del estudio comparan esta técnica con la fijación de una viga al techo: es mucho más difícil que se parta si se sujeta por tres puntos distintos.
Para trasladar esta idea al campo farmacológico, el equipo empleó una combinación de tres sustancias: el inhibidor experimental daraxonrasib, el fármaco afatinib (ya aprobado para cáncer de pulmón) y el degradador de proteínas SD36. El resultado fue una regresión significativa y duradera en tres modelos de ratón distintos. Según explican los investigadores en la publicación, «este estudio describe una terapia triple combinada que induce la regresión robusta de modelos experimentales de adenocarcinoma ductal de páncreas y evita la aparición de resistencias», añadiendo además que la combinación es «bien tolerada en ratones».
El camino para optimizar este cóctel farmacológico y aplicarlo de forma segura en humanos no será sencillo, pero como señalan los autores en PNAS, estos hallazgos «marcan el rumbo para desarrollar nuevos ensayos clínicos» y podrían «abrir la puerta a nuevas opciones terapéuticas para mejorar el resultado clínico de los pacientes en un futuro no muy lejano».