La oposición tacha la norma de «propaganda» y de excesivamente sancionadora. La regulación ha salido adelante con los votos del PP y la abstención del PSOE; el BNG la ha rechazado
16 dic 2025 . Actualizado a las 18:44 h.El Parlamento de Galicia ha aprobado este martes el proyecto de ley de protección de la salud de las personas menores y prevención de las conductas adictivas, una noma pionera en España que equipara los vapeadores y las bebidas energéticas al tabaco y el alcohol. Su consumo queda, por tanto, prohibido para los menores de edad.
Esta es la última ley que el Parlamento de Galicia aprueba en este año 2025 y ha prosperado con los votos favorables de la mayoría del PPdeG, la abstención del PSdeG y el rechazo del BNG; que ha sido el partido más crítico con esta regulación debido a su «poca concreción» y su carácter «punitivo». Desde el Bloque creen que la norma no soluciona nada ni aporta alternativas, convencidos de que no podrá implementarse. El PSdeG, por su parte, ha lamentado que el PP no tenga ninguna intención de aprobar la ley de «forma consensuada», sino imponiendo «o seu criterio» y «sen escoitar á opoisición». A pesar de haber advertido de que corre el riesgo de convertirse en «simple propaganda», los socialistas no votaron en contra porque creen en sus «principios» y en la regulación de esta materia.
La ley de protección de la salud de las personas menores y prevención de las conductas adictivas tiene por objeto regular, en el marco de las competencias que la comunidad gallega tiene atribuidas estatutariamente, las actuaciones e iniciativas que se realicen en el ámbito de la protección de la salud de las personas menores, así como en el de la prevención de las conductas adictivas. Así, Galicia se convierte en la primera autonomía en tener una norma propia que abarca todos los riesgos de comportamiento para los menores de edad, incluidas adicciones con sustancias —como las bebidas energéticas y los vapeadores—, pero también sin ellas, apostando por la promoción de un uso seguro de los videojuegos, las redes sociales, las tecnologías digitales y las apuestas en línea.
Se trata de una norma que, tal y como ha defendido la diputada del PPdeG Encarnación Amigo, «tiene un enfoque integral y transversal» y se basa en «la evidencia científica», concretamente en resultados de la encuesta nacional Estudies elaborada por el Ministerio de Sanidad entre estudiantes de Secundaria. Según los datos del informe del 2023, con 14 años el 41,5 % de los adolescentes ya probaron alguna vez los vapeadores. Los cigarros electrónicos contienen elementos tóxicos, aún sin tener nicotina, por lo que esta norma prohíbe terminantemente su consumo antes de los 18 años —y su venta a quien aún no los haya cumplido—. También prohíbe el de las bebidas energéticas, que contienen 32 miligramos o más de cafeína por cada cien mililitros, además de otros ingredientes estimulantes que equivaldrían a beber tres cafés. Hasta ahora solo países europeos como Polonia o Letonia han adoptado una medida similar.
La ley también «intensifica la lucha» contra el botellón, que pasará a ser sancionado por la Xunta en lugar de por los ayuntamientos, y amplía la prohibición de fumar en un radio de 50 metros del acceso a edificios públicos, escolares y sanitarios, y en las paradas de transporte y piscinas públicas.
El PP ha defendido que hay que hacer políticas adaptadas a los nuevos contextos y que esta es una ley «moderna», que actualiza «el marco legal» y que se adelanta a «riesgos en la infancia y la adolescencia que no existían hace una década». La diputada popular ha recordado que «las personas menores tienen derecho a crecer en entornos seguros y saludables», ya que se trata de «un mandato constitucional».
No lo ven así desde el BNG. Creen la norma «criminaliza» a la juventud y no resuelve sus problemas relacionados con las adicciones y los nuevos patrones de conducta. La diputada el BNG ha criticado especialmente sus sanciones «estratosféricas», que podrían superar los 15.000 euros en el caso de menores que reincidan en el consumo de bebidas alcohólicas.
Antes de aprobarse la norma, ha intervenido en el debate el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, que ha aprovechado su turno de palabra para criticar a la oposición por «no querer transaccionar ninguna enmienda». El titular sanitario gallego ha defendido «una norma viva», que se adapta a los cambios de la sociedad y que se ha elaborado de manera rigurosa.