El papa no ha sufrido más crisis respiratorias y el broncoespasmo no afectó a otros órganos

La Voz REDACCIÓN

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FABIO FRUSTACI | EFE

En la tarde del viernes, el pontífice sufrió un repentino empeoramiento de su estado de salud y tuvo que «recibir ventilación mecánica no invasiva», aunque posteriormente el Vaticano confirmó que pasó una noche tranquila y está descansando

01 mar 2025 . Actualizado a las 12:51 h.

El papa «pasó una noche tranquila» y «está descansando», informó este sábado la sala de prensa de la Santa Sede, en el decimosexto día de ingreso de Francisco en el hospital Gemelli de Roma después de sufrir el viernes una crisis por broncoespasmo que causó un empeoramiento «repentino» de su cuadro respiratorio.

El papa Francisco no ha tenido más crisis después de la de este viernes, la cual han destacado desde fuentes del Vaticano que no ha afectado a otros órganos. El pontífice sufrió una crisis «aislada» de broncoespasmo y un «repentino» empeoramiento de su cuadro clínico respiratorio, aunque ha respondido «bien» a la terapia, tal y como informó el Vaticano en su parte médico de media tarde.

Tras pasar una noche tranquila, el pontífice se despertó, desayunó, tomó un café y se dedicó a leer los periódicos, añadieron las fuentes, que insistieron en que, sin embargo, su cuadro clínico sigue siendo complejo y su pronóstico, reservado.

Recibió ventilación mecánica no invasiva con buena respuesta

«A primera hora de la tarde de hoy (por el viernes), después de una mañana alternando fisioterapia respiratoria con oración en la capilla, el santo padre presentó una crisis aislada de broncoespasmo que, sin embargo, le desembocó en un episodio de vómitos con inhalación y un empeoramiento repentino de la afección respiratoria», rezaba el comunicado de la Santa Sede. «El santo padre fue inmediatamente broncoaspirado y comenzó a recibir ventilación mecánica no invasiva, con buena respuesta al intercambio gaseoso», añadió la nota.

Aseguran desde el Vaticano que Francisco se ha mantenido en todo momento «vigilante y orientado, colaborando en las maniobras terapéuticas». El pronóstico, agregan, sigue siendo reservado

El papa estuvo toda la mañana trabajando desde la décima planta del hospital Gemelli, donde un día más ha recibido la eucaristía. Luego ha sacado tiempo para enviar un mensaje a los participantes de un curso para responsables de celebraciones litúrgicas episcopales, que concluye hoy en el Ateneo Pontificio de San Anselmo de Roma.

El pontífice, de 88 años, se encuentra hospitalizado desde el pasado 14 de febrero por una bronquitis con infección polimicrobiana a la que se sumó una neumonía bilateral y, aunque su pronóstico sigue siendo reservado, ha dejado atrás la fase crítica.