Mucho sol para dejar atrás el confinamiento

david garcía A CORUÑA

SOCIEDAD

Los parques y las playas de la ciudad se llenaron por el buen tiempo y la posibilidad de salir

04 may 2020 . Actualizado a las 21:52 h.

Temperaturas por encima de veinte grados, Día de la Madre y los primeros pasos del fin del confinamiento fueron los ingredientes perfectos de una jornada que los coruñeses aprovecharon para disfrutar, cada uno en su franja horaria, de parques, playas y otros espacios públicos. Los ciudadanos trataron de exprimir el sol después de más de un mes y medio restringidos casi por completo a sus hogares.

Uno de los momentos de la jornada con más movimiento se produjo a mediodía, cuando los padres pudieron comenzar a salir con los menores de 14 años.

Paseos en bicicleta, patinetes y simples caminatas fueron algunas de las elecciones principales de los coruñeses para sus hijos, como en el caso de Javier Pereira y su hija, Lara. «Isto era moi necesario, sobre todo polos pequenos porque levan moito tempo encerrados», explicó Javier junto a la fuente de los surfistas.

Él fue uno de los que se decantó por las dos ruedas junto a su hija, con la que hizo un paseo en bicicleta que llegó hasta el obelisco Millennium. «Días así agradécense, aínda que cando hai necesidade tamén se sae se non chove moito», reconoció Javier.

El ambiente era bastante distendido a esas horas y sin aglomeraciones. Se guardaba un respeto generalizado por las medidas de distanciamiento y el resto de limitaciones, igual que pasó en el turno de los mayores y personas dependientes, que también salieron para tomar vitamina D, sentados en bancos y otros espacios bien soleados. El respeto a las normas es tal que, cuando se retiraron, hubo padres que paseaban con sus hijos en paralelo, pero dejando un hueco entre ellos para cumplir con las normas.

Javier y Lara se detuvieron a descansar y mirar al mar y a la gente que bajó a las playas, uno de los espacios más visitados ayer. En la del Orzán estuvo Noemí con sus hijos Candela y Darío, de doce y ocho años, respectivamente. «Fue algo improvisado, bajamos a dar un paseo en el Día de la Madre y acabamos pisando la arena. Es que está un día espectacular», aseguró Noemí, quien destacó que también en el arenal se respetaron las normas de distanciamiento.

Una de las pocas notas discordantes se vivió en la playa del Matadero, donde a la una de la tarde se personaron varias patrullas de la Policía Nacional para advertir a unos pocos padres que se estaban bañando con niños pequeños. Esa práctica está prohibida, aunque no hubo sanciones. «Nos han dicho que no se podía estar en la playa como si fuese un día normal y que si seguíamos nos tendrían que multar», explicó uno de los ciudadanos advertidos cuando salía del arenal. «Es ocio para los menores», recordó uno de los agentes ante las preguntas de un padre.

«Hay que abrir la mano ya. Que se mantengan ciertas medidas de seguridad, pero es necesario», aseguraba Patricia, una mujer que llevó a su hijo por el paseo marítimo para que pudiera utilizar con libertad su patinete, uno de los juguetes que más se dejaron ver en la franja permitida para menores de 14 años.

Como ya había ocurrido el sábado, en el paseo marítimo volvió a congregarse una multitud a las ocho de la tarde, aunque la decisión del Ayuntamiento de habilitar dos carriles de tráfico para su uso por peatones y deportistas facilitó que se guardase la distancia social. Salvo pequeños incidentes —hubo 22 sancionados— la jornada transcurrió con normalidad y los coruñeses pudieron disfrutar de un día que parecía muy lejano en las fases más severas del confinamiento.

Homenaje a las víctimas

Hoy está previsto que se peatonalicen de forma parcial carriles de los Cantones y las dos calles que flanquean el estadio de Riazor: Manuel Murguía y la avenida de la Habana. También volverá a funcionar en su horario habitual, de 07.30 a 22.30, el servicio de Bicicoruña. Finalmente, el Ayuntamiento, ha convocado a las 12 horas en María Pita un acto de homenaje en memoria de las víctimas de la pandemia.