El pequeño comercio reclama volver a abrir, aunque sea con restricciones, para sobrevivir
28 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.El pequeño comercio coruñés reclama que el regreso paulatino de la gente a las calles vaya acompañado de la reapertura de este tipo de negocios, que en muchos casos ven cómo establecimientos de mayor tamaño y con más problemas para controlar la concentración de clientes mantienen sus puertas abiertas.
«No puede ser que lo que hiciste trabajando durante muchos años se vaya en poco tiempo, hay que tratar de aguantar, pero no puedes tener un negocio para perder dinero y por eso es conveniente que podamos volver a abrir», explica Alberto Rodríguez, propietario de dos establecimientos relacionados con los muebles y la decoración.
Su visión es compartida por la mayoría del pequeño comercio, que suma casi dos meses solo con gastos y con ganas de levantar verjas y persianas. «La situación va mejorando para salir a la calle y hay que estar preparados para abrir en condiciones», indica Alberto, quien reconoce que se pasa mal «económica y psicológicamente».
El presente es complicado y el futuro se presenta similar. «Va a costar mucho meter a la gente en las tiendas y va a ser una lucha dura, pero tengo confianza en que haya una buena respuesta», admite.
Por su parte, José Luis Boado, presidente de la Federación Unión de Comercio Coruñesa (FUCC), afirma que «es duro para el comercio tener que vivir de ahorros, muchos negocios que arrancaron hace poco no tienen y van a tener que cerrar y quedar empeñados», expone.
En su opinión, el pequeño comercio podría abrir, «igual» que lo están haciendo los supermercados o las tiendas de alimentación. «Cuanto más tiempo pase, más difícil va a ser el arranque, el pequeño comercio es el que marca la esencia del barrio, también para dar impulso de normalidad», asegura.
La espera del anuncio de la reapertura se hace más pesada al ver que otro tipo de negocios continuaron con su actividad todo este tiempo. «No vemos la razón de que se abran supermercados y no un pequeño comercio, se puede guardar la distancia y controlar mucho mejor a la gente», afirma José Salgado, presidente de Distrito Mallos, quien como el resto del sector espera reabrir pronto con medidas de higiene y protección: «Se puede tener gel a la entrada, que vengan con mascarillas, en fin, puede haber un protocolo con mucho cuidado». Unas medidas de protección que permitan al sector comenzar a ver algo de luz después de mes y medio de penumbra. «Hay que crear un poco de ilusión para volver a retomar la actividad, al comercio le interesa aunque sea con restricciones», asegura Javier Mosquera, presidente de la Zona Obelisco.