En Silleda se decretó la suspensión del Servizo de Axuda no Fogar (SAF) y limitarlo a casos de extrema necesidad dentro de las medidas para atajar el coronavirus. El PP pedía ayer que se reponga en su totalidad al considerarlo una prestación básica y esencial para los mayores, «que lles sirve de apoio tanto físico como psicolóxico e de acompañamento». Apuntaron que ninguna Administración recomendó adoptar esa tipo de iniciativa, «se non máis ben todo o contrario», dijo Ignacio Maril, portavoz de los populares silledenses.
Maril incidió que tanto Gobierno central como autonómico plantean «garantir e incluso reforzar os servizos de asistencia no fogar e incluso evaluar a súa extensión», al cerrarse los centros de día y quedar los ancianos en sus hogares. El PP insistía en que se presta a personas evaluadas, determinándose la necesidad de esa ayuda y ruega además de reponer el SAF que se revisen casos de personas que ahora no van a los centros de día.
Por otra parte, los populares solicitaron que se refuercen los servicios de desinfección en las calles, principalmente de los dos casos urbanos. Creen que empezar por espacios ahora cerrados como campos de fútbol o colegios no tiene sentido y abogan por revisar el protocolo, optándose por entornos de supermercados, farmacias, centros médicos y negocios o instalaciones que siguen con actividad. También actuar en las parroquias donde siguen acudiendo vecinos a pequeñas tiendas de alimentación, paradas de transporte público u otros servicios. Y pidió a los vecinos cumplir las normas.