Los duques de Sussex quieren ser los nuevos Obama: ¿de qué vivirán?

Uxía Rodríguez
UXÍA RODRÍGUEZ REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Las opciones laborales de Harry y Meghan son muchas, pero estarán limitadas

15 ene 2020 . Actualizado a las 16:24 h.

«Enrique y Meghan han dejado claro que no quieren depender de fondos públicos en sus nuevas vidas», es una de las frases del comunicado más personal de la reina Isabel II en sus 67 años de reinado. El Megxit está siendo tratado como una cuestión de Estado en el Reino Unido, ha logrado hacer sombra al mismísimo brexit. Tras la cumbre familiar celebrada en Sandringham en la que no participó la mujer del príncipe Harry, las incógnitas sobre cómo se las arreglarán los duques de Sussex para ganar su propio dinero sin traspasar los límites que marca la Corona, siguen siendo muchas.

 Hay un antecedente en los Windsor que no salió bien. Los duques de Wessex intentaron, hace ya 20 años, vivir fuera del paraguas real. Eduardo, el hijo menor de Isabel II, tras dejar el ejército, dirigió su propia productora audiovisual, Ardent TV, pero se vio rodeado de varios escándalos. Sophie Rhys-Jones, su mujer, también intentó compaginar su estatus real con su firma de relaciones públicas. Cayó en la trampas de un periodista y el matrimonio fue acusado de utilizar su posición de influencia para beneficio personal. En aquel entonces, Buckingham envió un comunicado: «Está en total sintonía con el mundo de hoy que a los miembros de la familia real se les permita tener una profesión, incluso su propio negocio, si es eso lo que desean». La cosa no funcionó porque en el 2002 ambos dieron carpetazo a sus carreras.

Por eso, las alas que este lunes parecía dar la reina a los duques de Sussex no les permitirán volar muy alto. Ellos ya han comenzado a mover ficha y han pedido consejo a los Clinton y a los Obama. Barack y Michelle son el espejo en el que ahora se miran Harry y Meghan. La expareja presidencial ha logrado mantener su buena imagen, incluso mejorarla, colaborar con numerosas causas benéficas y, a la vez, llenar sus bolsillos. Financiarse con buen gusto, es el objetivo.