«Lo que quiero es no tener dolor, ya me da igual que me saquen las trompas»

La gallega Susana Santamariña es una de las afectadas por el anticonceptivo Essure


Santiago / La Voz

Con dos hijas decidió plantarse y optar por un anticonceptivo definitivo. Susana Santamariña acudió a su matrona para solicitar una ligadura de trompas, y le propusieron Essure, ya que evita la cirugía y tiene una efectividad similar. Se trata del producto que Sanidad ha retirado del mercado temporalmente por carecer del certificado CE. No obstante, la Agencia Española del Medicamento asegura que los estudios epidemiológicos no cuestionan la relación entre riesgo y beneficio, por lo que no se aconseja ningún cambio en las mujeres que ya llevan este implante.

No obstante, desde hace tiempo han surgido voces sobre los efectos secundarios y las molestias de este anticonceptivo definitivo, hasta el punto de que en Brasil se ha retirado y en España hay una asociación de afectadas. En el caso de Susana, que vive en Carral, las molestias comenzaron a los cinco días y la llevaron a urgencias. Fue a principios de julio del pasado año. Le explicaron que el cuerpo se estaba adaptando al implante -una especie de muelle que se coloca en las trompas-, por lo que no era extraño tener dolor. Se fue con ibuprofeno y paracetamol intercalado, pendiente de la revisión a los tres meses.

No aguantó ese plazo y volvió en mes y medio. La ecografía estaba bien, y cuando regresó para la revisión pactada le explicaron que no estaba bien cicatrizado. Las molestias no pararon. Calambres y tirantez cuando pisa el embrague a fondo, ibuprofeno y paracetamol, y dolor cuando quiere coger a su hija pequeña, de año y medio. En febrero se plantó en el médico de cabecera. «Ya le dije que no aguantaba más y directamente me dieron cita en el Ventorrillo. Les expliqué que llevaba medicándome desde hacía más de siete meses sin solución», cuenta esta joven.

Finalmente volvió al Materno de A Coruña y tras hacerle una ecografía le dijeron que había que sacar las trompas. «Me da igual que me saquen las trompas, lo que quiero es una solución y que me saquen el dolor», explica. Cuenta que los sanitarios vieron que hace un par de años había tenido una infección en las trompas de Falopio, por lo que esa zona podría estar irritada y de ahí el dolor. Susana está ahora pendiente de la operación para que le extirpen las trompas, ya hizo el preoperatorio y confía en pasar por quirófano en el mes de septiembre. «Me explicaron en qué consistía, será con laparoscopia y la recuperación será más o menos de un mes. Sigo tomando Neobufrén y paracetamol, y sobre todo si cojo a mi hija noto bastante dolor», concluye.

El de Susana es uno de los casos de mujeres que optaron por este anticonceptivo para evitar la ligadura pero que han tenido complicaciones con él. Desde la asociación de afectadas aseguran que hay más de mil en España. No obstante, el producto, de Bayer, no se ha retirado por los efectos secundarios, sino que se suspende su uso de forma temporal hasta el 2 de noviembre del 2017 por la ausencia de certificado. La Agencia del Medicamento únicamente explicó en un comunicado que las mujeres que tengan alguna molestia deben consultar a su médico, mientras que las que estén a la espera de una implantación, deben valorar con los facultativos otros métodos.

El Sergas afirmó esta semana haber trasladado a todas las gerencias la suspensión de este producto y no tener quejas hasta el momento, ni de facultativos ni de usuarias, por este método.

El responsable del servicio de ginecología del complejo ourensano, José Luis Doval, señalaba que es un sistema que al menos en la experiencia que han tenido en Ourense presenta menos complicaciones que otros y, por ejemplo, se retiran proporcionalmente más DIU por problemas para tolerarlo. Hay que recordar que no es un método reversible, es decir, es para mujeres que hayan decidido no tener más hijos.

¿Qué es?

La propia Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia ha elaborado una guía sobre cómo actuar cuando una paciente refiere molestias y recuerda que Essure es un método de contracepción permanente, definitivo e irreversible, que consiste en la obstrucción de las trompas de Falopio al colocar un muelle expansible de cuatro centímetros de longitud en el interior de las mismas, lo que impide el embarazo. El proceso de colocación suele durar unos diez minutos.

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