Madres que rompen la estadística gallega

La media es dar a luz a los 33 y tener un solo hijo; dos vecinas de Coirós y O Saviñao explican cómo viven fuera de esa tendencia

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lugo / redacción

Isabel es una madre que rompe con las estadísticas de la radiografía demográfica nacional. Y por mucho. Esta vecina del lugar de Troifil, en la parroquia de Reiriz, en el municipio lucense de O Saviñao, tiene 50 años y dio a luz a nada más y nada menos que once hijos, de los que actualmente viven diez. La primera hija, Begoña, la tuvo con 21 años y, la última, con 36. «Teño o traballo feito. Casámonos moi novos. O meu home lévame dez anos e decidimos ter os cativos rápido e moi seguidos. Os nenos dan moito traballo, pero tamén son a alegría da casa», manifiesta Isabel.

El caso de esta familia de O Saviñao es excepcional teniendo en cuenta los datos semestrales publicados esta semana por el Instituto Nacional de Estadística. Estas cifras revelan que la edad más repetida entre las que fueron madres en Galicia este año fue de 33 años y que la más frecuente en el acceso a la maternidad para alumbrar al primer hijo fue en el 2015 de 31,6 años; de casi 34 años para el segundo hijo; 34,7 para el tercero y 34 para el cuarto o más.

«Tiven once fillos e en tres ocasións viñeron xemelgos. Optamos por telos cedo para gozar mais deles. Creo que as cousas da vida teñen o seu momento e iso de ter os cativos tarde non vai comigo nin co meu home. Hai que diferenciar entre ser nai e ser avoa. Están practicamente criados e nós moi orgullosos», relata esta feliz madre.

Esta familia, conocida como Casa Ferreiro, de Reiriz, está muy unida y es muy apreciada en el municipio. Atiende una explotación ganadera y los cinco que viven en casa colaboran en las labores domésticas. La hija más pequeña estudia tercero de ESO y el resto de los hijos se encuentran trabajando en varias provincias de España; una de ellas estuvo en Londres y actualmente reside en Barcelona. Todos estudiaron en los colegios de Escairón y Currelos.

«Estamos muy unidos y orgullosos de tener unos padres tan jóvenes. Les ayudamos en lo que podemos y siempre compartimos las cosas para colaborar con nuestros padres, porque sabíamos las dificultades que había. Tanto los libros como la ropa pasaban de unos a otros. Intentamos siempre cuidar todo al detalle para que nuestros hermanos tuviesen todo como nuevo», explican los hermanos.

Cuarto hijo a los 38 años

Los que viven en otras provincias gallegas suelen bajar todos los fines de semana a su casa natal para ayudar en las tareas. «Agora lévase ter fillos tarde. Eu penso que é cuestión de comodidade. Antes os tempos eran moi duros, tíñanse rapaces moi novos e saían adiante», concluye esta madre que parió once hijos.

Otro caso que rompe con las estadísticas de la demografía gallega es el de la familia Vázquez Requeijo, residente en el municipio coruñés de Coirós. Marisa Requeijo (Lugo, 1977) es la madre de familia. Tiene 39 años y parió cuatro hijas. Sandra hoy tiene 10 años; Paula, 6; Yanire, 5, y Valeria, 10 meses. «Casámonos no ano 2004 e a primeira nena tivémola no 2006. Tiña 29 anos. Foron todas buscadas. A cuarta veu porque iamos polo neno, pero veunos outra nena», contó Marisa Requeijo.

Conciliar la vida laboral y familiar es tarea complicada para esta familia, pero, según relata esta madre, se las apañan como pueden para salir adelante. Ella trabaja por turnos en una planta química y él es guardia civil. «Xeralmente o meu home traballa pola mañá, aínda que ás veces tócalle ir de tarde. Eu traballo seis días continuos e libro catro. Estou por quendas. Se me coincide librar na fin de semana é perfecto porque podemos estar todos xuntos, se non, temos que apañarnos porque non temos a ningún familiar por aquí que nos bote un cable», apunta Marisa, quien opina que las familias numerosas deberían tener más ayudas por parte de todas las Administraciones. Sin ir más lejos, este año esta familia no tiene plaza en la guardería para dejar a su niña pequeña.

En cuanto a las estadísticas que han sido publicadas esta semana, esta progenitora opina que actualmente las madres son muy cómodas y no quieren ponerse a tener niños a edades tempranas. «Se che gustan os nenos, telos e punto. Ademais, canto antes se teñan mellor por todos os riscos que supón telos a idades máis tardías. Se de verdade queres, podes permitirte telos e a idades temperás. O que pasa é que ter pequenos supón renunciar a durmir polas noites e moitas outras cousas que a maioría das mozas non están dispostas a facer hoxe en día. Pero unha saída sempre hai», dice. Si se quiere todo es posible, añade. «Somos seis e temos dous salarios. Pero as cousas básicas non nos faltan. Só andamos escasos de tempo, pero sóbrannos moitos biquiños e risas», asegura.

El caso de Lugo y Ourense

Teniendo en cuenta los datos semestrales del Instituto Nacional de Estadística, Lugo y Ourense son dos de las zonas de Europa con la tasa de reposición de población más baja. En Lugo, la tasa de natalidad llegó a los 32,2 años y, en cuanto a Ourense, se ve incrementada su condición de provincia con escaso relevo generacional, al llegar a la maternidad solo 30 de cada mil mujeres censadas.

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