El amor engorda

EFE MADRID

SOCIEDAD

JOE TAN | Reuters

Desde que aparece «el hombre de su vida» hasta que la relación se equilibra, las mujeres suman una media de 4,5 kilos de peso

12 feb 2015 . Actualizado a las 21:31 h.

Que la flecha de Cupido atraviese tu corazón pasa factura a tu báscula porque, si nos atenemos a la última encuesta de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), el amor engorda y podemos hacerlo una media de 4,5 kilos desde que nos enamoramos hasta que la relación se consolida.

Esa es una de las conclusiones de la encuesta realizada por la Seedo sobre una muestra de más de 2.300 mujeres de entre 31 y 40 años, en su mayoría casadas o en pareja, con hijos, estudios superiores y residentes en ámbitos urbanos.

Lo que contestan estas mujeres a la encuesta Enamorarse y su relación con la obesidad y el sobrepeso no deja lugar a dudas: las emociones nos dejan huella en nuestro cuerpo.

El 81 % considera que el peso sufre variaciones en función del momento de la relación en la que se encuentre y, de hecho dicen que aumentan esos más de cuatro kilos desde que aparece el «hombre de su vida» hasta que las emociones se equilibranEl por qué de esos kilos ganados hay que buscarlo en que al inicio de una relación se está muy motivado y con los años te acomodas o simplemente porque el deseo de formar una familia y los embarazos pueden hacer variar el peso. Y, además, con los años y ese amor ya «en el bolsillo», el sobrepeso pierde importancia, aunque atentos: un 66 % vuelve a «comerse la cabeza» con los kilos de más cuando llega la separación.

Cuando más se cuidan las mujeres es cuando buscan pareja e inician una relación, y menos cuando ya la consolidan. Al principio de la relación, el 25,6 % asegura comer menos compulsivamente frente el 50,7 % que come más cuando finaliza, y en este caso además se prefiere el dulce al salado. Además, al buscar pareja, el 42,3 % intenta hacer una dieta más saludable frente al 41,5 % que directamente tiene una menos sana al finalizarla.

También las emociones nos juegan mala pasada con el picoteo entre comidas: el 24,7 % de las que buscan pareja picotea menos, lo que se contrapone con el 47,5 % que lo hace más de lo habitual al romper.

Pero además, dependiendo del momento en el que estemos sentimentalmente hacemos más o menos deporte y hacerlo significa vida sana. El 33 % asegura hacer más cuando busca pareja y el 35,8 % menos cuando acaba la historia de amor. De la misma forma que varía la vida social: el 61,2 % la hace más al buscar pareja frente al 40,3% que admite reducirla al terminar el amor.

El consumo de refrescos azucarados se mantiene igual en las primeras fases de la relación, pero aumenta al terminarla, y también se producen variaciones con la ingesta de alcohol.
Se incrementa cuando estás sin pareja o te separas y se reduce con el amor consolidado.

En ese momento, el hábito de fumar se mantiene estable, pero aumenta cuando cada uno se va por su lado.

Otra variable que se ve afectada son las horas de sueño. Se duerme menos de lo habitual cuando se está sin pareja y al finalizar la relación. La media es de menos de cinco horas al día, y hay que tener en cuenta que el sueño sirve para prevenir la obesidad, según Goday.

Lo que tienen en común la mayoría de las encuestadas, con el perfil indicado, es que creen que llevan una dieta saludable, según ha señalado Carmen Pardos, nutricionista de XLS Medical. Consumen entre una o dos piezas de fruta o verdura al día (lo ideal son cuatro o cinco), beben entre un litro o dos (se ajusta a lo aconsejado), comen cuatro o cinco veces (también aciertan), suelen hacerlo acompañadas y se pesan semanalmente (si no hay problemas lo ideal es hacerlo una vez al mes).

No obstante, el 66 % de las encuestadas no está satisfecha con su peso actual y a la mayoría les gustaría perder una media de doce kilos en seis meses para sentirse 'en forma y sanas' de nuevo. Para ello, tendrán que buscar la ayuda de especialistas porque con el sobrepeso «no se juega».