El abandono escolar deja sin oportunidades al 18 % de los jóvenes gallegos

R. R. García REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

España bate el récord europeo de «ninis»: uno de cada cuatro menores de 30 ni estudia ni trabaja

10 sep 2014 . Actualizado a las 10:57 h.

Los alumnos españoles de secundaria pasan, de media, 156 horas más en clase al año que el resto de sus compañeros de la OCDE; el gasto público por alumno en la educación pública (9.285 dólares) es un 4 % mayor y el salario de los profesores que empiezan a trabajar es mayor que el resto de sus colegas, un 20 % más en primaria y un 35 % más en Secundaria. Sin embargo, la tasa de abandono escolar temprano en España -los alumnos que no han completado la ESO- es la más alta, con un 23,5 % y el paro entre los titulados en educación terciaria -universitarios y de FP de grado superior- triplica, con un 14 %, el de la media europea y de la OCDE. O, lo que es lo mismo, España es el país desarrollado en el que la obtención de un título supone una menor garantía contra el desempleo.

«Muchos jóvenes en España tratan de tener más estudios para protegerse del desempleo, pero esto no les garantiza una protección. No se reduce el riesgo de paro como en otros países», destacó ayer en Madrid el director de Innovación de la OCDE, Dirk van Damme, en la presentación del informe Panorama de la educación 2014.

Del aula al paro

Pero si tener una carrera o un grado superior de FP no significa ningún antídoto contra la crisis, mucho peor es no disponer de estos estudios. En la población que no ha completado ni la ESO el desempleo es superior al 30 % -el 14 % de media en los países desarrollados- y su salario puede llegar a ser un 80 % inferior. En esta situación se encuentran el 18,8 % de los jóvenes gallegos que han abandonado tempranamente sus estudios, una cifra casi cinco puntos inferior al promedio español, pero muy por encima del 11,9 % de media europea.

Su camino pasa, en la inmensa mayoría de los casos, del aula al paro. En Galicia, de hecho, la tasa de desempleo de jóvenes entre 16 y 19 años es del 69 % y la de los de entre 20 y 24, del 45, 6 %.

Un trayecto similar es el que sigue uno de cada cuatro chicos españoles de entre 16 y 29 años (25,79 %) que ni estudia ni trabaja. Son los ninis, un número que no ha dejado de crecer desde el 2008 y que ahora ha alcanzado su récord hasta completar 1,7 millones de jóvenes, el 19 % de la población de esa edad.

De brazos cruzados

El hundimiento del sector de la construcción tiene la culpa de que muchos de los chicos que abandonaron los estudios y se alistaron en las filas del ladrillo estén ahora de brazos cruzados. España es, tras Turquía (29,9 %) el país con el mayor número de personas que se encuentran en esta situación.

La mayor parte de estos jóvenes en España están en el paro (19 % frente al 6 % de media de la OCDE) y no entre la población inactiva (7 % frente a 9 %). «Esto se puede explicar debido a la alta tasa de temporalidad que existe en el empleo entre los jóvenes, que a menudo intercalan contratos temporales de corta duración con períodos de desempleo. Y es un indicador de las dificultades a las que se tienen que encontrar a la hora de buscar trabajo», señala el informe internacional.

Este problema es casi estructural en España, al igual que en Turquía e Italia, aunque con cifras inferiores. ¿Cuál es la alternativa que les queda? «Aumentar el atractivo de la formación profesional», subrayó Van Damme.

Otro dato que no deja bien parado a España es el de la formación de los adultos. El 45 % de la población de entre 25 y 64 años no había superado la educación secundaria obligatoria en el 2012, frente a la media de los países desarrollados del 24 %. También es uno de los países donde los adultos obtienen la titulación universitaria con mayor edad, a los 26,9 años.