15 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
Los spas urbanos o los de alojamientos como Quinta da Auga de Santiago, que abre sus instalaciones a todo el público y no solo a sus huéspedes son otro de los refugios de los veraneantes. De hecho, en este último establecimiento -el único gallego que pertenece a la exclusiva cadena de Relais & Chateau- cuenta con el flotarium, una pequeña piscina con una tonelada de sal, cuyo objetivo es hacer sentir la ingravidez. Los tratamientos con aceites esenciales también están en su carta. En A Coruña La Casa del Agua ofrece diversión para toda la familia en unas instalaciones en las que se pueden pasar horas alternando chorros con ejercicios para ponerse en forma.