¡Cualquier edad es buena para zumbar!

SOCIEDAD

MARCOS MÍGUEZ

El baile que arrasa. Son jóvenes y no tan jóvenes los que se mueven a ritmo de zumba. Suena complicado pero es sencillo, solo hay que dejarse llevar y seguir las sencillas coreografías basadas en ritmos latinos

19 may 2014 . Actualizado a las 15:22 h.

¿Qué hace una abeja en el gimnasio? Pues lo mismo que medio mundo. Zumba. Todo el mundo habla de la zumba, mayores y pequeños la bailan, las causas solidarias la reclaman como atractivo, pero ¿qué es realmente? Un baile que ha enganchado a medio mundo a base de sencillas coreografías de ritmos latinos. Parece el descubrimiento del siglo, pero no lo es. La zumba es pariente cercana del aeróbic. Un profesor colombiano se olvidó un día los cedés con los que tenía pensado dar la clase, y comenzó a bailar salsa, sí, la de toda la vida. Y así levantando las manos, moviendo la cintura esta disciplina se ha extendido por medio mundo como una solución para perder esos kilos de más. Porque más allá del baile, la zumba tiene propiedades muy beneficiosas para la salud. Mejora la capacidad pulmonar, tonifica las extremidades inferiores, libera tensión, y ayuda a la pérdida de grasa, combinada con una dieta sana. ¿Lo puede practicar cualquiera? A la vista está que sí. Los centros deportivos donde se imparte esta modalidad cuentan con alumnos de todas las edades. Sí desde lo 7 hasta los 70, literalmente en el polideportivo de San Diego, en A Coruña.

Allí la zumba arrasa en la programación de las actividades. Uno puede practicarla casi a diario. E incluso más de una vez al día. De estos adictos a la zumba que repiten a las 18 y a las 20 horas hay un par de ellos. Dependiendo del horario de la actividad puede variar el perfil. Los de la mañana aguantan menos que los de la tarde.

«A primera hora del día suele ser gente mayor aunque ahora con el paro que hay también hay gente joven, pero sí que se quejan a veces si ponemos todas las canciones de intensidad alta juntas, y también me corto más a la hora de introducir nuevas canciones mientras que por la tarde, que suele ser gente más joven, enseguida te dicen esta ya me la sé ponme otra», explica Iria González, coordinadora del centro deportivo de San Diego.

Pero la realidad es que es una clase abierta a todo el mundo, y son los profesores los que van adaptando el repertorio en función del perfil. Siempre claro respetando la fórmula de la zumba: 80 % de ritmos latinos, como pueden ser salsa, bachata, merengue o reggaeton + 20 % de música comercial. Es aquí donde entran en pista Pit Bull o Rihanna.

El rey de la pista

Letras que también suenan en las principales pistas de baile. Aunque lo suyo no es hacer zumba en medio de una discoteca, sí se puede poner en práctica muchos de los movimientos aprendidos. «Sube la mano pa´arriba, dale pa´abajo, dale pa´ un lado, pa´l otro lado».

Las que más se mueven son las mujeres, pero eso sí el hombre que acude a clase es por una razón de peso: o dar una lección magistral a las allí presentes porque lo mueve todo a la perfección, o bien, acompaña a su pareja que de esta forma se siente más arropada. Ahora una vez que cruzas la puerta uno tiene que tener muy claro que son 45 minutos de gran intensidad que acaban con las camisetas mojadas. Una balada para bajar pulsaciones y palmas para celebrar que se ha acabado. Los practicantes de la zumba, o el zumba a gusto del orador porque no hay cuórum, suelen querer más y más.

No importa sudar, de hecho ese es el objetivo de la clase además de pasar un rato agradable, habrá tiempo de descansar antes de la próxima clase. En San Diego el domingo es el día grande de la zumba. Abuelas, madres y nietas que juntan para mover el esqueleto. Si te pierdes no pasa nada, miras al de un lado, que no te convence pues al del otro. Y sino esperas al estribillo que se repiten los pasos.

Porque en zumba pueden pasar dos cosas, que te enseñen las coreografías tal cual vienen de serie o que los profesores las modifiquen previamente porque tienen licencia para ello siempre y cuando no se alteren los estribillos. En este sentido es más flexible que otras actividades como Body Combact o Body Pump que difícilmente pueden ser variadas. Parte del éxito de la zumba es el gran márketing que tiene alrededor. A pesar de que España cogió tarde el tren enseguida gimnasios, escuelas de baile y centros deportivas se pusieron las pilas. La televisión también ha tenido un papel importante, de hecho si uno madruga puede practicar zumba con los algunos de los ex concursantes de Gran Hermano. A los que les gusta más retozar entre las sábanas puede echar mano de los deuvedés, que se van actualizando cada poco.

Esta opción de ir por libre también es interesante, el profesor virtual te va comentando tus progresos y en función de cómo lo hagas te van apareciendo bailarines en la pantalla. Esto también se ve mucho en gimnasios de última generación donde el personal de carne y hueso escasea.

El zumbatón

A modo casi de flashmob últimamente la zumba es la herramienta más reclamada en eventos con fines solidarios. Hay zumbatones benéficos en todos los puntos de Galicia, donde se suelen cambiar kilos de sudor por alimentos no perecederos. Porque aunque suena complicado es más sencillo de lo que parece, tanto que lo normal es que los profesores no lleven ni micro porque «no se debería ni hablar». Solo bailar.