La Istoria se repitió en Ribadavia

Cándida Andaluz Corujo
c. andaluz OURENSE / LA VOZ

SOCIEDAD

La fiesta medieval volvió a congregar a miles de personas en O Ribeiro

02 sep 2013 . Actualizado a las 18:20 h.

Varias doncellas sobre equinos en dirección a Ribadavia. Aunque sean los caballos de un Citroën y un Mercedes que circulan por la A-52 camino a O Ribeiro y que dan cuenta de que la Festa da Istoria no es cosa de unos cuantos. Luar Na Lubre cerró la noche del viernes para dar paso a un sábado multitudinario. Con un sol de justicia se inició el desfile por las calles de la villa, presidido por el grupo de gaitas Virxe do Portal. Los gigantes y cabezudos de Ourense, Allariz, Xinzo y Celanova dejaron paso a una representación del clero y de la nobleza, a los caballeros del Orcellón, a los guerreros y, cómo no, a los reyes de la villa que cerraron la marcha para postrarse sobre sus cómodos sillones y escuchar el pregón que este año corrió a cargo del coro da Istoria, que alabó las cualidades de las gentes y paisajes de O Ribeiro.

Buscando la sombra y huyendo del calor, miles de personas aplaudieron el paso de los protagonistas de la fiesta. Tras los actos protocolarios, los presentes iniciaron su entrada al casco viejo de la villa. O lo que es lo mismo, su viaje a los siglos XII y XIII. Tras hacerse con la moneda oficial, el maravedí, llegaba el momento de participar en las actividades programadas.

El mercado medieval dio color a la Alameda mientras en la praza Maior se iniciaba el baile de Doñas sin caballeros y en el auditorio del Castelo, el ajedrez viviente protagonizado por niños. A pocos metros un novio, el de la boda judía, partía junto a una comitiva a buscar a su amada. Juntos recorrieron las calles hasta la iglesia da Oliveira, en donde tuvo lugar la celebración, reservada solo a aquellas personas vestidas para la ocasión. Unos equilibristas sobre el alambre y una exhibición de aves dio paso al programa vespertino en el que una carrera de pipotes y una exhibición de tiro con arco y con ballesta sirvió de calentamiento para el gran torneo medieval celebrado una vez que el sol empezó a caer sobre Ribadavia.

Como cada año, la cena medieval en el incomparable marco de la iglesia da Madalena cerró la cita que en esta ocasión contó, además, con un concierto de Anxo Lorenzo Band.