«Fixen dous bingos, pero tocoume unicamente un Audi»

l. moinelo DUMBRÍA / LA VOZ

SOCIEDAD

En la parroquia de Buxantes aterrizó hace un par de años un Audi descapotable que La Voz le regaló a una chica con suerte. Desde entonces, Martina ha tenido un hijo y ha encontrado trabajo

18 jul 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Circulando por las reviradas pistas interiores de la Costa da Morte aparece un Audi de La Voz donde menos te imaginas. En Buxantes, una frondosa parroquia de Dumbría, me espera un descapotable de ensueño. A su lado está Martina, una joven que probablemente nunca se hubiera puesto al volante de semejante coche de no haber sido por La Voz. «É moi bonito, si. Pero que sexa descapotable é igual. Aquí non hai verano». Al A3 de Martina le falló el microclima de Buxantes, aunque alguna vez la capota negra se recogió: «Cando España gañou o Mundial quitáramoslla».

En la cantina del pueblo, que regenta su abuela, Martina recuerda aquellos días, cuando cubría la cartilla en solitario: «Cando saíu o último número lémbrome que botei un berro: ??cubrín, vou chamar??». Y luego vino el bajón, cuando le dijeron que tenía que participar en un sorteo: «Non me chamaron, pero entráronme dous mensaxes de que non tiña cobertura. Á terceira, o móvil sonou. E era para decirme que o coche era meu».

Han pasado bastantes cosas en la vida de Martina desde que instaló su A3 en Buxantes. La más importante es su hijo de 15 meses. Pero también un empleo para el concello que la obliga a moverse por todo el ayuntamiento: «Vou co Audi, claro, aínda que na casa xa temos catro coches». De momento, podría haber añadido, porque otro Audi de La Voz le pasó rozando: «Outra vez xa completei o cartón, pero non me chamaron. Así que fixen dous bingos, pero tocoume unicamente un Audi». Se ríe esta chica con suerte y aspecto de ser feliz, con uno, dos o ningún Audi.

-Y con tanto coche en casa, ¿no se le ocurrió venderlo?

«A sorte non se vende», interviene la abuela, que está detrás de la barra pendiente de la charla. La frase cae con la misma solvencia de un bono alemán. Y Martina asiente.

En casa, quien más suele usar el coche es el padre de Martina. Le gusta la prestancia del A3 y la comodidad con la que se conduce: «Pero teño que desactivarlle o sistema stop-start. Di que non se acostuma». No me extraña. El tráfico por las pistas de Dumbría no parece capaz de detener el coche muchas veces, ahorrando así consumo y emisiones.

A mí me gustaría que mi verdadero coche se parara en los semáforos. Miro el Audi de Martina y lo codicio. Al menos me queda el regreso con el A1, un modelo igualito al que un lector como usted se llevará para su casa el sábado. ¿Cuántos números le faltan?

MARTINA TRILLO LEMA GANADORA DE UN AUDI DE LA VOZ (2010)

Dumbría