El pasado febrero, el diseñador se despidió de Jil Sander tras siete años al frente de la firma alemana
10 abr 2012 . Actualizado a las 06:55 h.Su nombre sonaba con fuerza desde que el pasado febrero se despidió de Jil Sander después de siete años al frente de la firma alemana. Se trata de Raf Simons, nuevo director artístico de Christian Dior y, lo que es casi más importante, sustituto del genial gibraltareño John Galliano.
La firma francesa, buque insignia de la todopoderosa LVMH, anunció ayer a toda prisa el nombramiento, que tiene carácter ejecutivo, no en vano Simons se encargará ya de la próxima colección de alta costura, que será en julio y para el invierno, en menos de tres meses. Simons será responsable de la Alta Costura femenina, del prêt-à-porter y de accesorios.
La maison dice que Simons es «uno de los mayores talentos de hoy en día» y aseguró que, destinado a seguir el legado del creador francés Christian Dior, el belga llevará el «icónico estilo de la casa Dior al siglo XXI».
Esa es la versión oficial. La oficiosa la ofrecía ayer The New York Times, cuando adelantó la noticia dos días sobre el anuncio oficial. Según explicaba el rotativo norteamericano, LVMH lleva un año buscando sustituto a Galliano, después de los vergonzosos insultos que, borracho, profirió a un grupo de personas. Inicialmente se pensó en Alber Elbaz, responsable de Lanvin, pero este no lo quiso; después pulsaron otra tecla, seguramente la de uno de los hombres más importantes en la actual industria de la moda, Marc Jacobs, de Louis Vuitton, pero según el NYT el diseñador pedía demasiado dinero. Al final, fue el propietario del grupo, Arnault, y su hija Delphine los que negociaron con Simons desde diciembre.
Tras las especulaciones, ha llegado la hora de la verdad. ¿Podrá el minimalista Simons mantener el listón de Dior? ¿No será demasiado diferente a Galliano, barroco y excesivo en todo? ¿O tal vez era precisamente eso, pensando en su mercado oriental, lo que buscaba la casa francesa?
Lo cierto es que la última colección de Simons para Jil Sander, aunque marcada por su minimalismo en forma y fondo, dejaba entrever un recuerdo, un guiño, del look que hizo famoso a Christian Dior en el mundo, hace 66 años y hasta hoy.