Atrasar los nuevos alimentos es inútil para evitar las alergias

joel gómez SANTIAGO / LA VOZ

SOCIEDAD

simon balvis

La leche de vaca o el huevo pueden introducirse desde los seis meses

21 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Un estudio realizado en Holanda entre casi siete mil niños durante sus primeros cuatro años indica que retrasar la introducción de alimentos potencialmente alergénicos resulta innecesario. El informe se publicó en la revista Evidencias en Pediatría y cuenta con el apoyo de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica (Seicap), desde donde apuntan que en caso de sospecha hay que acudir a un servicio de alergología pediátrica.

Alimentos como la leche de vaca, el huevo, los frutos secos, la soja o el gluten pueden empezar a introducirse en niños a partir de los seis meses, ya que el hecho de posponerlo ya no está asociado con la aparición de eccema o sibilancias (pitidos al respirar), según el estudio.

Esta investigación se realizó en el Hospital Universitario de Rotterdam (Holanda), y llegó a 6.905 niños, a los que se siguió desde el nacimiento hasta los cuatro años, entre abril del 2002 y enero del 2006. A partir de los cautro años las reacciones alérgicas suelen ser menores.

A estos niños se les empezó a introducir, entre los seis y los doce meses, alimentos como leche de vaca, huevo, frutos secos, soja y gluten, y se comprobó que no existía una relación con la aparición de eccemas o sibilancias, según la Seicap.

Los resultados fueron que un 31 % de los niños presentaron sibilancias a los dos años y un 14 % a los tres y cuatro años. Estos porcentajes son habituales, puesto que está demostrado que uno de cada tres niños va a tener sibilancias a los dos años, causadas por infecciones víricas, y que el asma alérgica suele aparecer hacia los tres o cuatro años de edad, según la doctora Ana María Plaza, coordinadora del grupo de trabajo de alergia a alimentos de la Seicap.

Otra reacción frecuente fue el eccema, que presentaron el 38 % de los niños a los dos años, el 20 % a los tres y el 18 % a los cuatro. Según los autores, esto demuestra que la introducción tardía de alimentos después de los seis meses de edad no se asocia a un menor número de enfermedades alérgicas a los dos, tres y cuatro años.

En la revista se valora del estudio que está realizado sobre una cohorte de población general de considerable tamaño y recalca que estos resultados concuerdan con todos los otros estudios prospectivos que, en algunas ocasiones, como en un trabajo de Mary Fewtrell, se ha llegado a afirmar que atrasando la introducción de alimentaos «estamos produciendo una generación de niños pálidos y fóbicos a los alimentos».