¿«Quo vadis», Google?

JAVIER PEDREIRA «WICHO»

SOCIEDAD

Tras intentarlo antes con Orkut, lanzado en enero del 2004 y que solo ha conseguido cierto éxito en Brasil y la India, y más tarde con Buzz, un servicio lanzado en febrero del 2009 y que duró poco más de un año y medio, Google+, lanzado el verano pasado, es el tercer intento de Google por hacerse un hueco en el segmento de las redes sociales.

Y esta vez parece que la empresa está dispuesta a poner toda la carne en el asador, usando todo su poderío para hacer que Google+ funcione sí o sí. Pero este apoyo a Google+ está teniendo lugar de una forma que, en mi opinión, puede perjudicar el negocio principal de la empresa, que es su buscador.

Hasta ahora la filosofía básica de funcionamiento de Google era considerar una página tanto más relevante como resultado de una búsqueda cuantos más enlaces apuntaran a ella. Entendía que si una página era relevante, mucha gente iba a enlazarla, y en función de eso la colocaba más arriba en los resultados de las búsquedas.

Sin embargo, desde hace unas semanas los usuarios en Estados Unidos están viendo como Google favorece descaradamente y sin mucho sentido páginas de Google+, mostrándolas antes que otras que en buena lógica parecen más relevantes.

Por ejemplo, si se busca a Jamie Oliver, Google se empeña en mostrar su perfil de Google+, prácticamente sin usar desde principios de diciembre del 2011, antes que su perfil de Twitter, mucho más activo.

Esto está generando mucha polémica, y a mí me recuerda poderosamente a lo que en su momento les pasó a AltaVista y a Yahoo cuando sus responsables olvidaron que su servicio básico era actuar como buscador y empezaron a añadirles cosas, perdiendo el favor de los usuarios y su posición en el mercado.

¿Que qué es AltaVista? ¿Y que ya casi nadie usa Yahoo? Pues eso. Igual está bien, e incluso probablemente es necesario que Google no domine todo en Internet; igual estaría bien también que ellos se dieran cuenta de esto.