Analizan por primera vez el envío y recepción de fotos de contenido erótico a través de teléfonos y redes sociales
07 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La revista Pediatrics, la publicación oficial de los pediatras estadounidenses, acaba de editar el primer estudio nacional sobre el envío y recepción por teléfono o Internet de imágenes de contenido sexual entre menores. La práctica de mostrar fotos subidas de tono se denomina en inglés sexting, y de vez en cuando se convierte en noticia por casos de acoso -una foto comienza a circular por Internet sin permiso del afectado- o por implicar a algún famoso.
El trabajo indica que es una práctica peligrosa y conocida por muchos jóvenes, y que el 10 % de los adolescentes han recibido o enviado una foto de desnudos o semidesnudos; de estos, la mayoría (el 7 %), recibieron las imágenes, no las hicieron, aunque la mayoría eran de contenido sexual explícito, es decir, se veían pechos o genitales.
El 21 % de los que salieron en este tipo de fotos reconocieron sentirse molestos o avergonzados, y en un 31 % de los casos había drogas o alcohol por medio.
El trabajo fue desarrollado por Kimberly Mitchell, del Centro de Investigación de Delitos contra Niños de la Universidad de New Hampshire, y consistió en una encuesta a 1.560 menores usuarios de Internet de entre 10 y 17 años.
Lo interesante de los datos es su novedad, ya que por primera vez hay un trabajo estadístico y académico para cuantificar este fenómeno cada vez más habitual. A pesar de las cifras, Mitchell es optimista y recuerda que «mucha gente puede enterarse de estos casos descubiertos en las escuelas y por los padres, ya que generan escándalo, pero, aun así, implican a una minoría muy pequeña de jóvenes».
De los jóvenes que se sacaron fotos, el 61 % eran chicas y el 72 % tenían entre 16 y 17 años. A la hora de recibir las imágenes, las chicas solo son el 56 % y en un 55 % tienen de 16 a 17 años. Los motivos eran habitualmente por petición de un novio o para agradarle.