La colección de herramientas que La Voz ofrecerá a partir del domingo es esencial para los pequeños apaños que se hacen a diario en el hogar
01 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La primera vez que llevé la moto al mecánico, después de un intento fallido de reparación casera, tuve que escuchar algo parecido a esto: «Rapaz, cada un ten que facer do que sabe...». Sin negar la evidencia, también es cierto que aquel arreglo era un asunto de «caza mayor» y que en la vida doméstica se presentan a menudo tareas sencillas pero urgentes que uno puede resolver con solvencia sin llegar a las exquisiteces de los ases del bricolaje.
Y más con los tiempos que corren: si dentro de cualquier argentino de la era poscorralito hay un fontanero, un electricista, un carpintero y un albañil (necesidad obliga), por qué cualquiera de nosotros, aparte de colgar un cuadro en la pared sin usar la cinta métrica y dejando un par de desconchones, no podemos atornillar la carcasa de ese enchufe que amenaza con caerse, extraer la engorrosa cajita de las pilas del juguete del crío, asegurar con un par de clavos la pata de una silla antes de acabar con la espalda magullada en el centro de salud, apretar con la llave Allen las tuercas de esa estantería del garaje que siempre vemos un poco torcida hacia la derecha (y de paso, comprobar con el nivel que la tarea ha concluido con éxito) o... colgar el cuadro como debe ser.
Todas estas labores se pueden hacer con las herramientas que La Voz de Galicia entregará a partir del domingo al precio de 1,95 euros más el cupón que aparece en el diario.
Les aseguro por experiencia propia que, aun sin estar dotado para las tareas manuales, cualquiera puede conseguirlo con un poco de paciencia, algo de atención al manual de instrucciones, en el caso de que lo haya (o de que se entienda, claro está) y, en último caso, con el clásico método fallo-acierto. Si de estas labores salimos airosos, y con la ayuda del cúter ya hemos forrado los libros de los niños, estaremos listos para emprender aventuras más ambiciosas: colocar una cerradura en la puerta del baño sin destrozar el contrachapado, cambiar una lámpara (conexiones eléctricas incluidas) o extraer ese grifo que ha goteado toda la noche para sustituirle la junta de goma. Será entonces cuando comencemos a mirar con atención programas de la tele del estilo Bricomanía o las revistas que mandan a casa las grandes cadenas del hágaselo usted mismo. Ánimo con ello, pero eso sí: guarde siempre las herramientas utilizadas en la bolsa que viene con esta colección de Casals y deje las averías del escúter para el que ya ha pasado muchas veces por esa aventura.