El cirujano de la última operación del monarca estuvo en un congreso en A Coruña. Espera que su fama remita en breve
28 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Aunque dentro del mundo médico es una persona muy reconocida, Laureano Molins saltó al foco mediático tras ser el cirujano que se ocupó de operar el nódulo pulmonar benigno del rey Juan Carlos I el pasado mes de mayo. Ayer estuvo en A Coruña dentro de un congreso médico que finalizó con un partido benéfico con los veteranos del Deportivo.
-¿Cómo lleva la fama de «ser el cirujano del Rey»?
-Bueno, los cirujanos estamos 16 horas al día metidos en el trabajo y la verdad es que la repercusión que iba a tener luego esta intervención no me la podía imaginar hasta vivirla.
-Usted dijo que no sabía quién era el paciente.
-Es la práctica habitual. Te dicen, es un varón, de tantos años, con estos antecedentes. Así fue como lo hicimos. Luego, lógicamente, vi quién era. Pero lo llevamos del modo habitual.
-¿Resultó complicado mantener la discreción?
-Eso fue un tanto nuestro. Trece días con este tema y nadie se fue de la lengua.
-¿Fue una responsabilidad extra?
-No, el Rey fue un paciente más. Todos son de una gran responsabilidad para nosotros.
-¿Es una persona afable?
-Sí, es un hombre muy agradable, que te facilita todo.