La polémica del celibato está servida

Juan Lara

SOCIEDAD

La acogida del Vaticano a los anglicanos reaviva uno de los grandes debates de la Iglesia. Muchos católicos romanos no entenderán que oficie misa un cura con mujer e hijos

21 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Con la disposición del Vaticano de acoger en la Iglesia Católica a todos los anglicanos que lo deseen, nuevos sacerdotes católicos casados de ese rito se unirán a los ya de rito oriental, pero el celibato seguirá siendo obligatorio para los que pertenecen al rito latino.

La Iglesia Católica impone el celibato a todos los sacerdotes de rito latino, aunque no a los curas católicos que pertenecen a otros, como es el caso de los uniatas (ucranianos de rito bizantino), los melquitas o los sirios, iglesias de rito oriental que mantienen sus tradiciones, aunque están en comunión con Roma y reconocen la autoridad del Pontífice.

Los aspirantes a sacerdotes de esas Iglesias tienen que decidir si se casan o no antes de ser ordenados. Pueden contraer matrimonio y después ser ordenados, pero una vez ordenados deben mantenerse célibes. Los obispos han de serlo, siguiendo la tradición tanto ortodoxa como la católica.