Una boda al estilo medieval en Alfoz

Silvia Dorrego

SOCIEDAD

Novios e invitados asistieron con trajes de época al enlace de una pareja que cuando fue a documentarse acabó representando a Pardo de Cela e Isabel de Castro

06 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Eventos como el de ayer en la localidad mariñana de Alfoz, en el interior del norte lucense, demuestran que no hace falta cruzar el charco y viajar hasta Las Vegas u otros lugares para celebrar una boda fuera de lo común. Con vestimentas propias de la época medieval, una pareja y sus invitados se casaron ayer en el castillo de Castro de Ouro, también conocido como torre Pardo de Cela.

Vanesa y Gonzalo, de Fazouro (Foz) y San Cibrao, ya tenían experiencia; no en vano ya desempeñaron dos papeles protagonistas durante el mercado medieval celebrado en verano en esa fortaleza de A Mariña. Para sorprender a sus familiares y amigos con una boda diferente, decidieron viajar en el tiempo, hasta la Edad Media. Tanto los novios, que se dieron el «sí quiero» ayer a las dos de la tarde, como los invitados lucieron vestimentas propias del medievo.

Los primeros en llegar fueron los invitados, que esperaban ansiosos la aparición de los novios en las inmediaciones de la torre, mientras aprovechaban para sacarse fotografías con los llamativos atuendos. Entre ellos, había varios niños, que seguramente se sentían como en una fiesta de disfraces y aprovecharon la espera para disfrutar jugando con las espadas que complementaban sus vestuarios.

La espera, tradicional

Como siempre, Gonzalo, el novio, fue el primero en llegar. Montando a caballo y escoltado por cuatro caballeros en sus respectivas monturas, su entrada fue triunfal. Tradicional en esta boda también fue el tiempo que la novia hizo esperar al novio. Vanesa llegó al castillo en un carruaje tirado por un pequeño caballo, y lució un vestido blanco también ambientado en la época medieval. A la entrada de los aposentos la esperaban el novio y varias invitadas que sujetaban tres arcos silvestres.

Pero la cosa no terminó ahí. Y es que el banquete, que se celebró en una finca privada, también estuvo ambientado en el medievo, así como el propio menú, en el que los típicos crustáceos dejaron paso a platos elaborados a base de carne, más propios de la época. Parece que Vanesa y Gonzalo se han documentado bien sobre las bodas de la Edad Media, porque no se les escapó detalle. De hecho, cuando en julio se celebró el mercado medieval en Alfoz, aparecieron por allí para pedirle colaboración y asesoramiento sobre su vestimenta y la de los invitados a la comisión organizadora. Tanto se entusiasmaron que terminaron haciendo una pequeña interpretación: Vanessa fue por unas horas Isabel de Castro y Gonzalo, el mismísimo mariscal Pardo de Cela.

Con toda esta parafernalia, la pareja mariñana ha conseguido celebrar una de las bodas más vistosas de la comarca, pues aún escasean enlaces como el que protagonizaron ayer. Quizá sea una de las formas más originales de jurarse amor que se haya visto en A Mariña lucense. La pregunta ahora es cuánto tardarán otros en imitarlos.