Milagro en la costa de Laxe

SOCIEDAD

Los marineros escenificaron el simulacro del náufrago ante la Virgen del Carmen en el día en honor de su patrona.

18 ago 2009 . Actualizado a las 12:30 h.

Ayer fue 16 de julio en Laxe, esa localidad de la Costa da Morte donde los hórreos son de cemento y la brisa marina sopla con fuerza como si de un aviso a navegantes se tratase. La patrona de los marineros se vistió de gala. Y se lució por el pueblo a la vista de todos. El público presente se agolpaba en el muelle para poder presenciar uno de los momentos más emotivos del día, el simulacro de los náufragos. «Eu emociónome tanto que xa non quero ver», proclamaba una señora que iba en la procesión a la llegada de la Virgen del Carmen al puerto. Podría ser la recreación de un naufragio cualquiera, aunque esta vez se trata de eso, de una simple interpretación. Ya lo decía uno de los testigos: «Mellor que sexa así de mentira».

Una barca con 18 marineros a bordo navegaba sin rumbo, a la deriva. Dos bengalas dieron la señal de aviso, pero ya era demasiado tarde porque la embarcación se hundió rápidamente. La tripulación trató de llegar a nado al muelle, aunque uno no lo logró, se ahogó en medio de la ría. Remolcado por sus compañeros, la Virgen del Carmen lo esperaba en tierra. Uno a uno, los marineros se postraron ante su patrona, agradeciéndole que los hubiese salvado del naufragio. El muerto -como ellos lo llaman- fue postrado a los pies de la imagen. Minutos más tarde, el joven ahogado abrió los ojos. Y la emoción llegó a los presentes. Es Laxe, un pueblo marinero marcado por la tragedia en el mar. Y sus mujeres, las eternas sufridoras. Las lágrimas de una de ellas conmueven al público que está a su lado.

Avelino Lema Santos se libró de hasta tres naufragios en su etapa como navegante. Su devoción por la Virgen tenía que ser manifestada de algún modo. En un viaje al puerto de San Juan en Perú, lo vio claro. Le gustó tanto la escenificación que se le ocurrió hacerla en su villa. «Eramos catro ou cinco chavales e fixemos o naufragio, como devotos á Virxe. Eu, por salvarme tantas veces», afirmó. Y desde 1962 hasta hoy. Ahora, Avelino Lema ya no lidera a los marineros. Dice que está muy mayor para nadar, pero no se lo pierde ningún año. «Eu, aínda que sexa en silla de rodas, veño», bromeó Lema.

El bastón de mando se lo ha dejado a Raúl Villar, todo un profesional que se ofreció en su debut a realizar el papel de ahogado como ofrenda a un cuñado y un sobrino que fallecieron juntos. Villar explica que cada año se elige un nuevo náufrago. Se valora la veteranía. Esta vez le tocó el turno a Ángel Lema, de 25 años. Cuenta que comenzó a los 16 como marinero y que es algo que se siente muy adentro. A pesar de su corta edad, ya es todo un experto marino. «Tiven un par de percances no mar e neses momentos acórdaste da Virxe. Só lle pido que me dea a mesma sorte ca que vou tendo. Que o ano que vén, poida estar de novo aquí», afirmó Lema.

Las nuevas generaciones se van asomando, José Manuel Ramos tiene 15 años y ya participa en el simulacro. Confiesa que todavía no es un profesional, aunque «de grande» quiere ser marinero, aseguró este joven que ya apunta maneras. Por ahora, ya da sus primeros pasos como devoto a su patrona.