Más de 300.000 indios y las autoridades españolas se han acercado a un remoto pueblo del sur de la India para arropar a la familia de Vicente Ferrer, cuya capilla ardiente permanecía ayer abierta. El cooperante español será enterrado hoy en la localidad de Bathalapalli, a 30 kilómetros del poblado de Anantapur.
En el centro de la capilla se podía ver la urna transparente, a la que se han ido acercando de forma ordenada y silenciosa vecinos de Anantapur -la sede principal en la que opera la fundación del ex jesuita- y otros pueblos más apartados para despedirse del filántropo catalán.
En la entrada del complejo se podían ver varios carteles con la imagen de Vicente Ferrer y letreros en inglés y español: «Estamos muy orgullosos del padre Ferrer».
«Las palabras no son suficientes para expresar lo que hemos vivido», dijo Moncho Ferrer, hijo del filántropo, quien describió cómo durante los últimos tres días transcurridos desde el fallecimiento de Ferrer, 300.000 indios han llegado desde «miles de pueblos». «La gente me dice: ''Moncho, no pares, hemos perdido a nuestro padre, tienes que llenar el hueco que ha dejado''», relató.