Asegura que el reto es duplicar la producción alimentaria para dar de comer a 9.000 millones de personas en el 2050
27 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, pidió ayer a todos los países ricos que conviertan en obligación el aumento hasta el 0,7% del PIB de los fondos destinados a la cooperación y ayuda al desarrollo, de aquí hasta el 2012, con objeto de combatir el hambre en el mundo, que afecta a casi mil millones de personas.
Moratinos hizo este llamamiento en la inauguración de la Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria (Ransa) que se celebra en Madrid, y que reúne a 95 países, junto a representantes de organismos internacionales y oenegés, con el fin de tomar medidas para luchar contra la pobreza en el mundo.
«El compromiso político e institucional es la condición necesaria para combatir de manera eficaz la inseguridad alimentaria», afirmó el responsable español de Cooperación, que se preguntó en público: «Si hace 40 años el primer ministro canadiense anunció la posibilidad de alcanzar el 0,7% de manera voluntaria, ¿cómo hoy, en el siglo XXI, las sociedades desarrolladas no nos comprometemos a que sea obligatorio?».
El titular de exteriores español recordó que el presidente Zapatero se comprometió el año pasado a destinar 500 millones de euros para luchar contra el hambre hasta el 2012, y que el año pasado España ya invirtió 268,6 millones en este cometido, por lo que animó a los demás países a seguir el ejemplo.
Asimismo, enumeró otras actuaciones del Ejecutivo español para cumplir este compromiso, entre las que destacó que multiplicó por ocho sus contribuciones al Programa Mundial de Alimentos (PMA), hasta los 105 millones de euros, aumentó en un 25% su aportación a la FAO (Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación), aportó 30 millones de dólares para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y se ha comprometido a multiplicar por tres su aportación al Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), hasta alcanzar los 60 millones de dólares.
Moratinos realizó esta solicitud porque el hambre se agravó en el 2008 a causa de «la caída de la inversión pública en el sector agrario, el encarecimiento de materias y energías, el intenso aumento de la población, la especulación financiera y mercantil, y los efectos del cambio climático», manifestó.
La crisis puede agravarse
Por su parte, el director general de la FAO, Jacques Diouf, aseguró que, pese al descenso de los precios que se produjo a finales del año pasado, no se ha llegado al fin de la «crisis alimentaria», que, a su juicio, «puede agravase», por lo que llamó al consenso mundial para erradicar el hambre.
Diouf enfatizó que el mayor desafío consiste no solo en asegurar una alimentación adecuada a los 963 millones de hambrientos, sino también en «lograr alimentar en el 2050 a 9.000 millones de personas» que poblarán la Tierra. Para lograrlo, explicó que será necesario duplicar la producción alimentaria mundial, con los recursos financieros indispensables para las inversiones en agricultura, con el objetivo de asegurar «el derecho más fundamental del ser humano: el de la alimentación».
De igual forma, calificó de «especialmente grave» la situación de seguridad alimentaria y la consideró como «una tragedia anunciada», y reconoció que la crisis mundial «no facilita la tarea». «Los medios financieros distan todavía mucho de estar a la altura de las necesidades», concluyó.