Doña Letizia entregó ayer en A Coruña las becas de investigación de la Asociación Española Contra el Cáncer en un acto que reunió a personalidades de la política
19 sep 2008 . Actualizado a las 16:46 h.Hubo una princesa, trece premiados, dos homenajeados y 14.000 protagonistas ausentes ayer en el Teatro Colón de A Coruña, donde la Asociación Española Contra el Cáncer celebró la entrega de las becas a la investigación. Y es que Letizia Ortiz hizo una mención especial a los miles de voluntarios de la entidad en la callada lucha contra una enfermedad que cada año se cruza en la vida de 160.000 personas en España. «Sois la columna vertebral y la muestra de lo que la solidaridad puede lograr», dijo sobre los colaboradores anónimos la princesa de Asturias, que se sumó así a una lluvia de reconocimientos en la calurosa tarde de A Coruña.
Antes, las felicitaciones cayeron del lado, por supuesto, de los premiados con las ayudas a la investigación, por cuyo esfuerzo y dedicación «merecen que les admiremos y que les apoyemos», valoró la princesa. No olvidó tampoco a las entidades patrocinadoras, y «de corazón», dijo, se sumó Letizia Ortiz al homenaje brindado a Mercedes Milá y al despacho de abogados Garrigues por su implicación contra el cáncer: «Su generosidad -resumió- es un gran ejemplo».
La presentadora de Gran Hermano propició el momento más desenfadado de una ceremonia vestida del rigor del protocolo: «Por muy alteza que seas, eres una compañera», dijo dirigiéndose a la princesa antes de girarse hacia el público y continuar: «Ella sabe perfectamente la importancia que tiene la televisión, la responsabilidad que tenemos y no se trata solo de firmar autógrafos; por eso -añadió- cuando vi lo que hacían los concursantes para conseguir tabaco me dije que haría lo que fuese para hacer llegar el mensaje de que el tabaco mata».
Se tropezó, contó la periodista, con alguna reticencia ministerial, y convive con agradecimientos e insultos de ex fumadores y ultras, pero el domingo iniciará la décima temporada del concurso con un nuevo «apaga y lo que haga falta», dijo ayer en alusión a la campaña para dejar de fumar impulsada desde el programa.
A la espontaneidad de la Milá, le siguió Antonio Garrigues, presidente del bufete distinguido por la AECC, con palabras sosegadas acerca de la responsabilidad hacia los demás. Se detuvo en el hecho de ser la primera ocasión en la que el homenaje recae en un colectivo, no en una persona, pero, sobre todo, en el regalo recibido por «la posibilidad de gozar ayudando a personas que están haceindo una tarea sencillamente admirable»
Letizia fue la representante de la Casa Real, y otra princesa, la de la razón pura de La Caseta Fantasma , se coló en la ceremonia de la mano del secretario de Estado de Investigación. Carlos Martínez Alonso citó los muchos lugares que el personajede cuento quería ver «fuera del mapa» para hacer un paralelismo con el constante ejercicio de expansión que los investigadores deben realizar para tratar de vencer al cáncer.
Reafirmó su compromiso con ellos y agradeció «a quienes, desde la presión social, movéis el mapa cada día».
El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño; el alcalde coruñés, Javier Losada; Francisco García-Robatto, presidente de la Fundación Científica de la AECC; Blanca López-Ibor, vicepresidenta de la entidad fundacional; e Isabel Oriol Díaz de Bustamante, presidenta de la AECC, también dirigieron mensajes de reconocimiento y esperanza al repleto auditorio, que pudo escuchar de los propios premiados agradecimientos y llamadas a la colaboración.
Una de ellas, la coruñesa Marisol Soengas, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, sintetizó en apenas dos minutos la biografía y anhelos de los científicos. «Yo me fui como muchos gallegos a Estados Unidos hace 11 años», recordó la experta en melanoma, que trabaja para tratar de frenar al cáncer cutáneo más agresivo y resistente.
De vuelta a casa, ayer aprovechó para «animar a todas las autoridades gallegas a que apoyen la investigación».