La Virgen se empapa de mar

SOCIEDAD

El viento que acompañó a la procesión marítima de Camariñas dejó totalmente mojados a todos los que se subieron al «Dexo», el barco portador del Carmen

17 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Camariñas empieza celebrando a la Virgen del Carmen con sonido de gaitas y una procesión desde la iglesia de San Xurxo, para asistir a las doce del mediodía a la misa de campaña. Los más afortunados, o los más madrugadores, pudieron oírla sentados. El resto debieron conformarse con seguirla de pie.

En la ceremonia se contaban centenares de personas, nada que resulte extraño, aunque, según afirmaba el párroco, este año había mucha más gente que en ediciones pasadas. El olor a fiesta se unía al de la pólvora y a la alegría de los colores chillones de las ropas.

Desde niños hasta ancianos, habituales e incluso turistas, se acercaron hasta el pedestal de la Virgen del Carmen que se había dispuesto en el puerto de Camariñas. Un aplauso puso el punto final a la ceremonia religiosa.

Posteriormente, la llamada danza de los arcos llenó de colorido y de festejo el recorrido de la patrona de los marineros. Bailaban solo hombres, pero disfrutaban todos y todas. Se desató la euforia en los minutos finales, justo en el momento de embarcar a la Virgen en el Dexo.

La Banda Municipal de Negreira también se subió al barco para portar a la Virgen. Clarinetes, saxofones, trompetas y tambores amenizaron el ya de por sí animado viaje.

El navío partía en procesión acompañado, según su patrón, Manuel Ángel Tedín Campaña, de unas 17 embarcaciones más.

Coronas al mar

La Virgen del Carmen se sitúa bajo arcos de flores y banderines de colores, todos los navíos van especialmente decorados, incluso llevan banderas del Real Madrid, y suenan las cornetas. También es de destacar que las tecnologías van caminando al lado de la tradición. Porque en Camariñas hace mucho que se celebra esta procesión marítima, pero todos quieren seguir inmortalizando cada uno de los momentos con sus propias cámaras.

Y es entonces cuando, a causa del viento y el oleaje, llega el primer chapuzón. En el barco de la Virgen del Carmen, viajan, entre otros, el alcalde de Camariñas, Valeriano Alonso, y el de Muxía, Félix Porto. «Cumprimos coa nosa obriga e, de paso, disfrutamos», comenta el primero.

Como ocurre todos los años, las coronas se lanzaron al agua en recuerdo de las personas fallecidas en el mar. Fue un momento especial y muy emotivo en el que los navegantes reclamaban música de la banda.

En el recorrido Camariñas-Muxía-Merexo-Camariñas, hay un segundo, un tercero e, incluso, un cuarto buen chapuzón.

Suena el Ó pasar por Camariñas y, después, Na beira do mar. Incluso llega a sonar el ya célebre A por ellos. La gente se anima a bailar en el barco, además de a beber, desde refrescos hasta cervezas Estrella Galicia.

«O mar é bo»

El párroco de Camariñas también viaja en el navío que porta a la Virgen del Carmen. Comienza la procesión, o mejor dicho, la fiesta, vestido con el alba y con la Oración dos fieis en la mano. El oleaje hace que acabe con el hábito empapado bajo el brazo.

Alguien explica que «o mar é bo, pero este vento é o que fai mover tanto o barco». Los participantes terminan empapados, de agua y de procesión marítima camariñana, el día grande de la Virgen del Carmen.