Fuerza interior

Colpisa

SOCIEDAD

María Alventosa, superviviente del cáncer y fundadora de la ONG Mano a Mano, azafata de profesión, relata conmovida que desde que superó la enfermedad «he creado más oportunidades en mi vida: he escrito un libro, fundado una ONG, me he vuelto a enamorar... Creo que he sacado lo mejor de mí, y tengo que darle las gracias al linfoma de Hopkins en grado avanzado que me diagnosticaron en 1992.

Es un milagro que esté aquí. Lo pasé mal, porque piensas que nunca te va a pasar a ti. Pero lo acepté y pasé a la acción. 'Tu vida tiene que cambiar', me dije, y volví a volar. En mi libro, cuento que soy una vencedora, porque es mi realidad. Hay que sacar de uno toda la fuerza interior y seguir para adelante».

Experiencias vitales como ésta, cargadas de valentía y ánimo, son las que se vierten en una web que pretende desterrar la 'cancerofobia' social, «que hay que desmitificar». «Hay que relativizar el cáncer, y que los que lo superen cuenten qué han aprendido y cómo han encarado su vida, porque sirve de aprendizaje para los demás y para imprimirles la fuerza vital suficiente para que salgan adelante», reseñan los especialistas. «El paciente curado es cada vez más frecuente», remachan para dar la vuelta a la «percepción terrible» que permanece gravitando sobre esta patología.

Este mensaje, amparado por quienes lo han vivido, evidencia que a muchas personas «el cáncer les ha llevado a tomar decisiones que han cambiado positivamente su vida, permitiéndoles acumular una experiencia vital formidable». Y, está claro, puede servir de acicate para los que hoy reciben tratamiento y para sus familiares.

Nuevos valores

La principal preocupación de quienes han superado un cáncer es el miedo a la recaída y a las secuelas de los tratamientos. Pero también surgen otras dudas, apunta la doctora Yélamos, que son de carácter emocional: «Muchas personas se enfrentan a nuevas situaciones en sus relaciones con los demás, ya sean de pareja o laborales».

Según un estudio de la Fundación para la Educación y Formación en Cáncer, un 23% de las mujeres con cáncer de mama sufren discriminación laboral en Europa después del tratamiento, como la no readmisión en el puesto de trabajo o cambios y reducciones de actividad y horario.

Sin embargo, según la doctora Mañas, muchos pacientes, con el paso del tiempo, «redescubren valores y establecen nuevas prioridades en sus vidas. La experiencia no es siempre negativa, puede suponer un aprendizaje que ayuda a disfrutar más de nuestros familiares y amigos, así como de las cosas sencillas de la vida».

El doctor Samblás, como colofón, advierte a los pacientes de cáncer que no admitan «opiniones derrotistas de los médicos». «Si es así -puntualiza--, busquen otro». A su juicio, está claro que ante el cáncer, una enfermedad cada vez más superada por los avances médicos, hay dos opciones: «Hundirnos o luchar».