El colesterol «malo» afecta a más de la mitad de los españoles

Colpisa

SOCIEDAD

Entre el 50 y el 70% de la población presenta índices elevados de este lípido y cerca del 30% requiere tratamiento farmacológico.

05 oct 2007 . Actualizado a las 21:52 h.

El colesterol 'malo' se extiende cada vez más en todos los segmentos de la sociedad por los hábitos insanos y afecta ya a más de la mitad de los españoles. Su grave incidencia en la salud, aunque conocida, no parece retraer a los ciudadanos, que desatienden cada vez más la necesidad de seguir unas pautas de vida más organizadas con la alimentación y el ejercicio adecuados. Aún así, los expertos médicos insisten en que unas tasas elevadas de colesterol son, en muchos casos, una llamada inevitable a los problemas cardíacos, llámense infartos o anginas de pecho.

Y es que el problema del colesterol en España alcanza cifras alarmantes. Entre el 50 y el 70% de la población presenta índices elevados en la sangre, afirma el doctor Luis Rodríguez Padial, jefe del Servicio de Cardiología del Complejo Hospitalario de Toledo.

Rodríguez matiza que, de este porcentaje, entre un 20 y un 30% de personas requeriría tratamiento farmacológico. Si los índices de colesterol disminuyeran la tasa de mortalidad se reduciría en un 40%, sostiene por su parte el doctor José Luis Zamorano, cardiólogo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y miembro del comité de revisión de las Guías Europeas.

El objetivo ideal reside en poner el colesterol 'malo' por debajo de los 100 miligramos por decilitro en sangre y situar en menos de 70 el de las personas con riesgo, como pacientes diabéticos o con enfermedad coronaria, que necesitan medicación, en la mayoría de los casos, durante toda la vida.

Un elevado nivel de colesterol es un factor de riesgo «tremendamente prevalente» para sufrir enfermedades cardiovasculares, la primera causa de la muerte en España y en todos los países desarrollados. Cuando a una persona se le disparan las cifras de colesterol, los facultativos recomiendan seguir la dieta mediterránea, la práctica regular del ejercicio y evitar el sobrepeso.

'Lo hacemos regular'

En contra de lo pensado, las tasas de colesterol elevado también afectan a las mujeres y, en muchos casos, a las personas de edad avanzada. El doctor Zamorano reconoce que, en la lucha contra el colesterol, los médicos «lo hacemos regular», toda vez que menos del 30% de los pacientes de alto riesgo -coronarios, diabéticos e hipercolesterolémicos consigue alcanzar los niveles que establecen las Guías Europeas de Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares, elaboradas por la Sociedad Europea de Cardiología.

Una encuesta elaborada entre 750 especialistas de cinco países europeos, entre los que se incluye España, evidencia que la inmensa mayoría de los cardiólogos sondeados -un 78%-- declara su preocupación porque las directrices de control del colesterol LDL o 'malo' no se siguen adecuadamente en sus respectivos países.

«La situación que se vive en España es similar a la que se da en el resto de Europa. Tenemos guías excelentes, pero su aplicación en la práctica clínica es escasa», dice el doctor Zamorano. «La aplicación de las guías deja hueco para la mejora, porque muchos pacientes no llegan a las cifras óptimas de colesterol», agrega.

Enfermedades coronarias

El colesterol, una de las sustancias más comunes en el cuerpo humano, se ha creado mala fama debido a su asociación con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. No obstante, estas grasas o 'lípidos' presentes en la sangre y en todas las células del organismo son de vital importancia en la formación de membranas celulares, hormonas esteroideas que regulan el crecimiento y las características sexuales y otros tejidos esenciales.

Frente a la creencia popular, el colesterol que ingerimos con la comida es sólo una pequeña parte de todo el colesterol que está en nuestro organismo y que procede, fundamentalmente, de dos fuentes: el que produce nuestro hígado y el que absorbe el intestino y pasa a la sangre para distribuirse por todo el organismo. Sólo una tercera parte del colesterol que absorbe el intestino procede de la alimentación; los dos tercios restantes proceden de la bilis.

Al colesterol LDL se le denomina 'malo' porque los niveles elevados de estos lípidos se asocian con un aumento del riesgo de enfermedades coronarias. La lipoproteína LDL deposita el colesterol en las paredes de las arterias, provocando la formación de una sustancia dura y espesa denominada placa de ateroma. Con el tiempo, la placa de colesterol espesa las paredes de las arterias y reduce su diámetro en un proceso denominado aterosclerosis.

Las arterias coronadas estrechadas debido a la aterosclerosis son incapaces de suministrar suficiente suficiente sangre y oxígeno al músculo cardíaco durante el esfuerzo físico. Algunas placas se pueden desprender y formar coágulos de sangre (trombos) capaces de disminuir o incluso bloquear el flujo sanguíneo, lo que puede resultar en la muerte del músculo cardíaco (ataque al corazón).