La desaparición de los dinosaurios, ocurrida entre los períodos Cretáceo y Terciario, se atribuye habitualmente a la caída, hace 65 millones de años, de un meteorito -de unos diez kilómetros de diámetro- en el norte de la península mexicana de Yucatán. Al parecer, debido a este impacto se formó el cráter hoy conocido con el nombre de Chicxulub, de casi 200 kilómetros de longitud.
De acuerdo con esta teoría, y según un artículo publicado ayer en la revista Nature, un grupo de científicos checoestadounidenses dirigidos por William Bottke, del Instituto de Investigación Southwest (Colorado), han identificado el asteroide inicial, nombrado como Baptistina, cuya ruptura hace 160 millones de años provocó una lluvia de escombros, entre los que se encontraría el meteorito que, cien millones de años después, impactó con la superficie terrestre dando lugar al brusco cambio climático que influyó en la extinción de la especie.
Según se desprende de la investigación, que se completó con simulaciones por ordenador para explicar las diversas colisiones que tuvieron lugar, Baptistina sufrió un impacto con otro bloque de roca de unos 60 kilómetros de diámetro, lo que eyectó al espacio numerosos fragmentos.