madrid | El municipio vallisoletano de Fresno el Viejo ha sido el primero en el que la Junta de Castilla y León ha puesto en marcha la campaña de quemas controladas para tratar de acabar con la plaga de topillos que asola la región, estimada en 750 millones de roedores. La Junta calcula que son 260.000 las hectáreas afectadas y se reparten en 622 municipios.
La primera quema -medida aprobada por la Administración autonómica la pasada semana y que la Unión Europea sólo permite de forma excepcional- se realizó ayer en alrededor de cien hectáreas de tierras de secano en rastrojo, ya cosechadas, con la finalidad de impedir que los topillos que las invaden lo hagan también con las de regadío, donde se cultivan patatas o remolacha, o con las zonas de viñedo.
Esta medida proseguirá hoy en otros municipios de Valladolid, Ávila, Palencia y Segovia. En lo que respecta a la primera jornada de quema, contó con la supervisión de agentes del Seprona, dado el riesgo de incendios forestales en esta época, así como por técnicos de la Administración, según confirmó el secretario general de Agricultura de la Junta, Eduardo Cabanillas.
Por su parte, el alcalde de Fresno el Viejo, Ángel Navarro, se quejaba ayer de la tardanza de las medidas de la Junta de Castilla y León para acabar con la plaga de roedores, así como de la falta de ayudas de la Diputación Provincial de Valladolid. Navarro también afirmó que se planteaba la posibilidad de demandar la consideración de zona catastrófica para los campos del municipio, ya que se estima que los topillos han anidado en el 100% de las fincas de cultivo del término municipal, donde se ha perdido el 40% de la cosecha de secano y se teme por la de remolacha y patata.
Medidas conjuntas
La consejera de Agricultura, Silvia Clemente, afirmó ayer, tras una reunión mantenida con el delegado del Gobierno en Castilla y León para consensuar medidas conjuntas de lucha contra la plaga de roedores, que «el objetivo inmediato es que no haya más personas perjudicadas», por lo que las quemas se extenderán hasta finales de mes a setenta municipios de la región.
Además del recurso del fuego para luchar contra la plaga, la Administración mantendrá otros sistemas, como la limpieza de cunetas y la aplicación de tratamientos químicos.