¿Un carnaval sin grelos?

SOCIEDAD

Si llueve poco, malo; si mucho, peor. Esta verdura de temporada es tremendamente vulnerable a los fenómenos extremos, tanto que escasea en las zonas más productoras

26 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?Qué sería del carnaval gallego sin grelos? A tres semanas del antroido, algunas zonas del noroeste y centro de Galicia no las tienen todas consigo y temen una situación de carestía debido, cómo no, al tiempo loco. Pese a que el grelo está acostumbrado a que llueva y haga frío -es una verdura que sólo hay en invierno-, es tremendamente vulnerable a fenómenos extremos y repentinos, como las tormentas de granizo y los diluvios. Ambas cosas ocurrieron en las dos zonas de Ferrolterra y Eume más productoras de grelo: Val Xestoso (Monfero) y O Val (Narón). En la primera hay una gran escasez debido a que en diciembre cayeron intensas granizadas sobre las plantas, en las que ya estaban brotando los grelos. A estas alturas del invierno, los campos tendrían que estar llenos de grelos. Pero como no es así, los que sobrevivieron al granizo se están vendiendo a precios de oro: 1,50 euros el manojo. En O Val, el desastre ocurrió porque en noviembre llovió con una intensidad inusual. Tanto que las tierras y las nabizas se ahogaron. En ambos casos, las respectivas cooperativas confían en que las plantas sean capaces de recuperar bríos y en que la cosecha de grelos este año simplemente se retrase unas semanas. En la zona de Ordes-Santiago, otra gran productora de estas verduras de temporada, también hay escasez. Aunque en este caso, la razón de la mala cosecha de grelos es que apenas llovió cuando se plantaron las nabizas. «Este ano case non os probamos», se lamentaba ayer Avelino Candal, dueño de un restaurante en Ordes, quien reconocía que, si no cambia la cosa, para carnaval tendrán que comprar los grelos en Lugo. Parece buena solución la apuntada por Candal. Desde la Terra Chá, Andrés Castelo, copropietario de la empresa Champivil, con sede en Vilalba, y dedicada a la compra de productos del campo, asegura que la cosecha se presenta buena en esa zona lucense; aunque allí los grelos son de tarde, es decir, empiezan a brotar entre finales de enero y principios de febrero. No los hay porque no debe haberlos. Por eso, los productores de la Terra Chá no temen tanto a las nevadas y heladas de estas fechas. Confían en que se alejen dentro de unos días, cuando a los grelos les toque brotar. En el bote Champivil se dedica a comprar a los agricultores de la comarca chairega esta verdura, la escalda y la envasa para su venta posterior en tiendas de toda Galicia. El año pasado procesó de este modo 200.000 kilos de grelos, según el dato aportado por Castelo. Así las cosas, si Val Xestoso y O Val no recuperan sus cosechas, siempre quedarán los grelos de Vilalba.