O Courel, antes del feísmo

Francisco Albo
Francisco Albo MONFORTE

SOCIEDAD

Crónica | Premio a la arquitectura popular gallega La aldea de Froxán, que conserva la fisonomía de las poblaciones de montaña, estrenó su recién adquirida categoría de bien de interés cultural con la Festa da Pisa da Castaña

08 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?ientos de personas asistieron ayer en Froxán, una aldea de la sierra de O Courel, a la Festa da Pisa da Castaña, que este año llegó a su octava edición. Este festejo consiste principalmente en una recreación de la labor tradicional de preparación de las castañas secas, habitual en la zona hasta mediados del siglo pasado. La pisa se lleva a cabo metiendo en un saco las castañas -secadas previamente con fuego y humo en los típicos sequeiros- y golpeándolas contra un tronco. Los frutos se sacuden luego en una bandeja llamada bandoxo y lo que se logra con todo ello es despojarlos de la cáscara para dejarlos en condiciones de ser conservados y consumidos. La edición de ayer fue muy especial, no sólo por el hecho de que la fiesta atrajese a más visitantes que otros años y de que las primeras nieves de la temporada adornasen a lo lejos las cumbres de O Courel. El día anterior, la Xunta anunció que el pueblo de Froxán -su lugar de celebración habitual- acaba de ser declarado bien de interés cultural (BIC) con la calificación de lugar de interés etnográfico. Un reconocimiento merecido para un lugar que conserva como pocos la arquitectura popular y la fisonomía características de las poblaciones de las sierras orientales gallegas. Situada a orillas del río Lor, Froxán fue sometida en la década de los noventa a un plan de restauración financiado con fondos europeos. Pasear por sus callejuelas, entre venerables viviendas de muros de pizarra, balcones de madera, sequeiros de castañas, eiras y otros elementos típicos de la arquitectura popular, supone regresar a unos tiempos muy anteriores a la era del feísmo urbanístico. A pesar de su atractivo aspecto, sufre el tremendo bajón demográfico que afecta a toda la zona desde hace décadas y tiene un reducido número de vecinos. Ahora Froxán es la segunda aldea de O Courel con la categoría de BIC; la otra es Seceda, declarada como tal en 1997. Pero falta todavía que estos lugares se conviertan en un modelo, no sólo de conservación del patrimonio arquitectónico, sino también de la recuperación económica y demográfica de la montaña gallega.